Leandro N. Alem






Para mi la idea moral es la que puede regenerar a la sociedad.
Leandro N Alem


domingo, 6 de septiembre de 2020

El Kirchnerismo y Gramsci

 

“Una reforma intelectual y moral no puede dejar de estar ligada a un programa de reforma económica, o mejor, el programa de reforma económica es precisamente la manera concreta de presentarse de toda forma intelectual y moral”

Antonio Gramsci



Es casi un axioma el dicho que dice que el hombre propone y la mujer dispone. Y digo casi, porque existen excepciones a la regla. Claramente ha sido el caso del matrimonio presidencial Fernández-Kirchner, porque Cristina Fernández no solo propuso, sino que también dispuso. 

Y aparentemente las cosas salen como Cristina dispone: ha elegido muy bien las piezas de su ajedrez particular, sentando a un dubitativo histórico en el sillón de Rivadavia (viendo día a día como se pulverizan los anhelos de mantenerse otro período mas), preparando a su hijo para un posible recambio en el sillón, fundando las bases para una reforma general en el seno de la sociedad argentina y por supuesto perdiendo popularidad permanentemente, porque la argentina está polarizada le guste o no a ella.

Como la mayoría sabemos, cualquier construcción de un hombre, pasa por un proceso educativo capaz de volver a ese hombre fuerte, libre y soberano. El problema es entonces ¿cual es el paquete educativo que vuelve libre a un hombre?. Uno de los núcleos centrales del pensamiento de Antonio Gramsci es el proceso hegemónico educativo, muy discutible por cierto. Si analizamos la definición de hegemonía, es la supremacía que un estado o un pueblo ejerce sobre otro. Y el peronismo (juntamente con Cristina), se toma muy en serio esta cuestión, porque en nombre de ese proceso hegemónico, que es el problema de Gramsci, se educan a las futuras generaciones, inculcando una lucha de clases, deformando el sistema y logrando nuevos soldados de un sistema que siempre vuelve dependientes a las personas, en vez de liberarlas. Por supuesto, la grieta es el residuo (como en la operación de división en matemáticas) de este proceso. 

Estos últimos años Cristina ha capitalizado la historia argentina, reclutando nuevos jóvenes fanáticos, preparando soldados profesionales (La Cámpora), fomentando la división social desde el exilio del poder ejecutivo y teniendo un orden casi militar (propio de la estructura partidaria del peronismo) para el manejo de su tropa. Tan bien le ha ido que copto los votos del conurbano bonaerense con los que le propuso a Fernández a ser presidente, con el objeto limpiar su prontuario y sentarse en el lugar político donde maneja cuestiones ejecutivas y controla temas legislativos.

Todo cierra para pensar que cuando dice “vamos por todo” lo que esta manifestando es que pretende generar una verdadera revolución intelectual y moral, para obtener el control total del poder. Lógicamente vemos en el país que hay muchos cambios estructurales en donde la moral ha sufrido ya transformaciones. Lo que era una inmoralidad hace años atrás deja de parecer inmoral. Si vimos a Fernández hablar pestes de Cristina, hoy son carne y uña. Pues el futuro que le presenta Cristina a sus seguidores este esquema Gramsci: una transformación intelectual y moral, en donde el poder que es el resultado que ella obtiene no es discutible con ningún actor de la sociedad. Hasta ahora no han dado señales de la reforma económica, pero tarde o temprano nos encontraremos con los típicos dislates económicos que venimos padeciendo desde la primera presidencia de Perón.

Hay soluciones alternativas (pacíficas) a este grave problema de la falta de libertad de “nos” los que habitamos el suelo argentino. Duahlde una vez me dijo que 3 puntos del producto eran suficientes para educar en la argentina. Yo no lo creo. Hay que duplicar esfuerzos, cambiar la orientación de la educación, aumentar el volumen de educandos, generar legislación tendiente a fomentar la productividad educativa, enseñar en términos de libertad, y por último estimular a las personas para que entiendan que un sistema que solo tiene como alternativa subsidiar por falta de productividad, destina a las personas a volverse dependientes del sistema y no alcanzar el objetivo de bienestar.

El gobierno transita una ruta donde el horizonte es un tifón de dimensiones considerables, en donde: 50% de los argentinos somos hoy pobres, donde jurídicamente hablando no tenemos respaldo, donde el presidente no tiene capacidad de mostrarnos un haz de luz de esperanza, donde cada día nos dividimos mas y no somos capaces de entender que el enemigo no es el ciudadano de enfrente, sino el pensamiento antiguo y vetusto de un conjunto de individuos que aplica la receta de lucha de clases para obtener réditos propios, egoístas y ajenos a la voluntad de las personas. Pues si el hombre es libre, el poder es de todos y no de uno.

1 comentario:

  1. Esto se viene gestando desde hace casi mas de un siglo En Latinoamérica son muy pocos los países donde la educación tuvo un rol principal Nadie es su plataforma le da prioridad.

    ResponderBorrar

LA NUEVA EDUCACIÓN INFORMAL EN EL CONTEXTO POLÍTICO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.

Todo aquel que ha pasado por un proceso educativo tiene la posibilidad de sentir la transformación de su propia persona, una vez que ha util...