Leandro N. Alem






Para mi la idea moral es la que puede regenerar a la sociedad.
Leandro N Alem


martes, 9 de febrero de 2021

LA NUEVA EDUCACIÓN INFORMAL EN EL CONTEXTO POLÍTICO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.



Todo aquel que ha pasado por un proceso educativo tiene la posibilidad de sentir la transformación de su propia persona, una vez que ha utilizado la educación recibida, como un instrumento de liberación para desenvolverse en diferentes etapas de la vida.

Hay quienes han estudiado 7 años, hay quienes han estudiado 17 años, incluso hay gente que nunca termina de estudiar.

El estudio como instrumento de liberación de la persona, es utilizado en un ámbito de  índole social, y es esa misma sociedad, que premia al individuo (por sobre todo) con la libertad de ser.

Así hemos podido observar personas exitosas, que por lo general se han desarrollado en el ámbito de sus profesiones. Con esto no quiero decir que el universo del éxito contiene solamente individuos estudiosos y profesionales. Los hay sin estudios, pero como todo son la excepción a la regla. 

La pregunta que me hago en estos momentos es: 

¿Qué está aconteciendo con la educación en Argentina, en el marco del gobierno populista y que puede suceder?

Veamos algunos datos históricos:

Hace exactamente 150 años, bajo la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, comenzó a ejecutarse el operativo que duró 3 días. 

Sus detalles. Este primer Censo Nacional reveló que había 1.877.490 habitantes, blancos e indígenas “civilizados” (como los guaraníes en el litoral y los collas en el noroeste), y que 495.107 vivían en la provincia de Buenos Aires (187.346 de ellos, vivían en la Capital). Se confirmaba así la sospecha de que el país se parecía cada vez más a un cuerpo pequeño con una enorme ciudad de cabeza.

La población de las catorce provincias tradicionales sumaba 1.736.923 habitantes. Casi la mitad se concentraba en la región este, formada por las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, las que más rápido crecimiento demográfico había tenido durante las décadas de 1850 y 1860.

La estadística también dividió a la población según su edad. Por entonces, había 729.287 niños de entre 1 y 14 años inclusive. Mientras que, 840.888 tenían entre 16 y 50 años. Y, de 51 años o más, había 110.834 habitantes. Entre ellos, 234 personas superaban los 100 años.

Los datos revelaban que, del total de habitantes, sólo 360.683 sabían leer y escribir. Mientras que, 312.011 aseguraban saber escribir solamente. Así, se determinó que había “más de un millón de habitantes en las peores condiciones de instrucción”, según reza el informe.

Población instruida:




















Fuente: El Diario de Cuyo

https://www.diariodecuyo.com.ar/sanjuan/La-radiografia-del-Primer-Censo-Argentino-20190913-0023.html

24.791 personas acusaban instrucción de carácter “superior”. 

Quiere decir que hacia 1869, de un total de 1.877.490 habitantes 360.683 habitantes leían y escribían (19,19%) mientras que 312.011 (16,61%) aseguraban saber escribir solamente.

Debe notarse que quienes ostentaban educación superior en el ámbito de este censo, solo pertenecían el 1,32% de la población.

Lógicamente que en el contexto de esta situación existían 1.204.796 personas hace 152 años, en completa situación de sometimiento respecto a su condición de sujetos libres.

En el 2018 el INDEC (https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-4-33-98) publicó una estadística que indica que el total de individuos en nivel primario del país es 4.822.689 (10,83%), el total del nivel secundario del país es 3.832.054 (8,61%), y el nivel terciario, la educación superior, es 962.493 individuos (2,16%), sobre un total de 44.490.000 habitantes.

Yo no se a ciencia cierta si a ustedes les provoca alguna sensación, pero a mi me provoca escalofríos ver que después de 150 años los porcentajes de instrucción no presentan variación significativa.

Si analizo los sectores de la educación primaria y secundaria, inclusive el porcentaje disminuye mas de 2 puntos (catastrófico).

No voy a analizar el universo estadístico de la educación primaria (ausentes de la educación primaria versus presentes), pero puedo establecer que del primario al secundario en 2018 hay un decrecimiento del orden de 990.000 individuos.

Más aún, los individuos del nivel primario “repitientes” al 2018 eran 142.083 (2,94%), mientras que en el nivel secundario eran 404.789 (10,56%).

O sea que hay una población adolescente de aproximadamente 1.395.000 individuos en situación irregular (entre repitientes y desertores).

El avance de la tecnología y la educación.

El impacto mas significativo de la tecnología de las comunicaciones en el planeta, empieza a surgir a fines del siglo pasado (década del 80). El avance comunicacional permitió a los diferentes sectores de la sociedad ir acumulando información y generar un antes y un después de la educación. Los alumnos de la primera década de este siglo, ya estudiaba con herramientas tecnológicas como wikipedia (fue el caso de mis hijas en Israel y supongo que en otros muchos países). Pero el caso es que estas herramientas informáticas, mas trillones de bits de información, empezaron a estar disponibles paulatinamente para todas las personas que tuvieran un recurso tecnológico (computadora, laptop, teléfono celular, etc). Si bien este proceso comenzó a incidir sobre las clases mas acomodadas de la sociedad, fue descendiendo hacia clases menos acomodadas conforme aumentaba la tecnología, hasta nuestros días, en los que el teléfono celular con datos se encuentra a la mano da casi cualquier adolescente.

Qué quiero indicar con esto?. Que la tecnología inexorablemente ha llevado a las clases menos pudientes a recibir un cúmulo de información que voy a denominar educación informal. Hoy, cualquiera con datos "googlea", cualquiera con datos "whatsapea", cualquiera con datos tiene Facebook, o cualquier otra plataforma. El problema de esto, es que la sociedad que no tiene suficiente educación formal, ingresa en un proceso educativo no formal (complementario), que viene dado por la cantidad de información que procesa a través de estos medios.

Y esta particular manera de “educarse”, es peligrosa, porque no genera la libertad y la soberanía que la educación formal otorga realmente al individuo. Este millón trescientos mil adolescentes que quedan fuera del circuito de la educación, participa activamente (al igual que todos los otros) de este último tipo de educación.

Tenemos en Argentina de la segunda década del siglo 21 un 75% de chicos en el secundario que no va a acceder a la educación universitaria,  2.869.561 individuos que van a ser menos soberanos por no poder o no querer acceder al siguiente escalón educativo. Ellos inexorablemente son el recambio generacional que va a incorporarse a la dirigencia (si tienen suerte), y a la fuerza laboral del país. Vuelvo a hacer hincapié en el grupo de aquellas personas que no han necesitado educación, que son fuerza laboral o dirigencia y que son exitosos, pero no representan el universo social soberano.

El populismo y la educación

Es notorio que el populismo de lo primero que se encarga es de desmantelar instituciones poco a poco; de reescribir constituciones, para poderlas acomodar a los antojos de los diferentes líderes de turno. 

Al populismo no le interesa en absoluto que la sociedad se eduque formalmente, porque la libertad del individuo en el marco la ideología del  populismo es una contradicción. Es por ello que el populismo no solo, no ve con malos ojos a la educación informal, sino todo lo contrario: cuanto mas educados estén los individuos en el ámbito de la informalidad, mas fácilmente podrá el populismo moldear esa sociedad y las instituciones que la representan.

El problema de la “falta de educación” se soluciona dentro de la filosofía del populismo, con la educación informal del individuo, incluso para el populismo este fenómeno se comporta como una externalidad positiva de consumo (término económico utilizado para explicar situaciones de beneficio o de perjuicio), ya que el gobierno no gasta recursos físicos en educar, porque la tecnología ha permitido a todos los niveles sociales prácticamente, acceder a este tipo de educación.

Pero esta educación no libera. No señores, no libera. Lo único que hace es brindar unas herramientas informativas, porque no tiene una orientación absoluta sino mas bien relativa. Digamos que esta manera informal de adquirir conocimientos contesta preguntas de forma, fenómenos superficiales, que modifican patrones de comportamiento pero no permite obtener control de situaciones, que es básicamente el ingrediente necesario para que un individuo se pueda considerar soberano. Es mas o menos el caso de aquellas personas que le dicen a uno: ¿para que voy a aprender tal o cual cosa si tengo San Google?. 

En definitiva la educación por vía de la tecnología sin apoyo de una estructura formal cultiva a la persona hasta cierto punto, pero no le permite gozar de la libertad. Es por ello que es la forma de educación amparada por la filosofía populista.

Por último: ¿Que va a suceder con la sociedad, si seguimos en este camino de la informalidad de la educación? 

Lo mas probable es que la crisis social se profundice y nos encontremos cada vez mas disociados. Las sociedades fuertes se han construido con formalidad, y el orden es parte de esa formalidad. La educación formal, ordena al individuo, le permite saber cuales son sus coordenadas y hacia donde quiere dirigirse y dirigir a otros. Le permite entender y saber cuales son las reglas de juego que lo amparan y lo cultiva para comprender la importancia de tener un objetivo común. Sin educación formal no hay herramientas, sin educación formal no hay verdadera sociedad.

domingo, 8 de noviembre de 2020

 Argentina y la Empresa de Economía Social

Laboratorio del Instituto Malbrán


                                                                         Ojalá que esto pronto suceda así podrá descansar mi pena hasta la próxima vez...

Lito Nebbia

La empresa de economía social

Los argentinos hemos venido manteniendo desigualdades sociales desde antes de los representantes de la generación del 80. Fue esa camada de argentinos que bajo un marco interno de desigualdad social y un marco externo de recesión económica, aprovecharon la coyuntura y sentaron las bases del mejor período económico de nuestro país. Pero es necesario analizar con mas profundidad si esa Argentina que lucho denodadamente para construir un sistema de acción social serio, participó o no, de lo que se supone debía ser una empresa de economía social (E.E.S.). 

Para eso primero definiremos que es una empresa de economía social dentro de un marco democrático.

La empresa de economía social tiene como objetivo la producción de bienes y servicios que respondan a necesidades sociales (y entiéndase: no estoy hablando ni planteando ideas comunistas, sino mas bien de optimización del capital). Está centrada sobre la persona, sus principios y reglas de funcionamiento se basan en: 

    • Una estructura legal que asegura un proceso de gestión democrática. 

    • Actividades que favorecen (delegan) en sus miembros y en los usuarios la participación y la responsabilidad individual y colectiva. 

    • La primacía de la persona y el trabajo sobre el capital. 

    • Un propiedad colectiva del capital y los medios de producción. 

    • Su contribución se expresa en su incidencia sobre el desarrollo local y de las comunidades, especialmente por la creación de empleos sostenibles, el desarrollo de una oferta de nuevos servicios, el mejoramiento de la calidad de vida, etc. 

    • Su viabilidad económica se apoya principalmente en los ingresos que genera su actividad comercial dirigida a consumidores privados o públicos. 

Habiendo relevado los aspectos básicos de la definición de EES, podemos establecer que el manejo de los destinos de un país, deberían basarse (a grandes rasgos) en el modelo que acabamos de definir, y no es casual que muchas veces hayamos oído (incluso en la universidad en la cátedra de finanzas públicas) que la empresa mas grande de Argentina es: “Argentina S.A.”, en alusión al potencial empresarial del sector público en nuestro país,  de movida un error, ya que debería ser “Argentina Coop Ltda” y no S.A..  

Habiéndome explayado en la definición de EES e intentando empalmar la visión de empresa social con la del sector público, veamos las consecuencias de no resolver nuestras asimetrías sociales y el problema histórico de la inflación, en el marco de una EES. 

El origen de la brecha

Argentina de principio de siglo tuvo uno de los mas espectaculares movimientos migratorios que permitió generar demanda excedente, pero también contribuyó a marcar aún mas las diferencias sociales dentro del país, ...”Así llegaron nuestros ancestros, hombres de carne y hueso, que reclamaban jornadas de trabajo de ocho horas en vez de las diez o doce de aquel entonces y el descanso dominical; es decir, todas leyes que luego de casi un siglo, por voluntad de esa entelequia que es el mercado, tiende hoy a desaparecer. Ellos trajeron el sindicalismo, el socialismo, el anarquismo y, luego, en un segundo momento nuestro discurso racista vernáculo estigmatizó al inmigrante” (Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona [ISSN 1138-9788] Nº 94 (31), 1 de agosto de 2001).  

Si bien el origen de los movimientos obreros se remonta a mediados del siglo XIX (1857 se crea la Asociación Tipográfica Bonaerense), claramente podemos ver como a partir de la gran ola de migraciones de fines de siglo, comenzó una era en Argentina de fortalecimiento del sistema de sindicatos que cobró una preponderancia tal, que cuando se realiza la modificación de la constitución con el articulo 14BIS, los mismos forman parte de ese artículo. 

La situación de desigualdad social prevalece desde inicio del siglo XIX hasta nuestros días. 

Pero es importante analizar que a mediados del siglo XX, surgió una necesidad y un dirigente que debía manejar esa necesidad. Fue Juan D. Perón (JDP), que observó la desigualdad, e inteligentemente articuló unas bases para el establecimiento de un modelo de EES, el problema fue que el diseño político que implementó el gobierno para implantar la EES estimuló y generó una diferencia de clases enfrentando a los argentinos y generando lo que hoy denominamos brecha social.

Perón dijo en 1950 (y no deseo entrar en política sino mas bien deseo que se analice con detenimiento la frase): “La verdadera Democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo”. 

Por un lado, el mero hecho de hablar de “pueblo” es adjetivar de alguna forma a un sector de los ciudadanos y generar una brecha social, y segundo: no he visto en mis años de vida, que el gobierno (ni peronista, ni ninguno) “haga” lo que el pueblo quiere.  Mas bien hemos estado sometidos a la voluntad del erudismo o el totalitarismo político y el planeamiento cíclico de fórmulas que lo único que han hecho es sumirnos en el cambio de nuestra cultura soberana para convertirnos en esclavos de un sistema que no nos beneficia ni nos interesa.

Si bien Perón realizó muchas innovaciones de carácter social en el país, el costo siempre fue la brecha. 

También sentó precedentes en el estilo “ligero” de gobierno peronista, hablando de igualdad social y  vistiéndose y viviendo como un “desigual”, esa característica la seguimos observando en los líderes peronistas después de casi 75 años (Juan Domingo Perón, terminó sus dias en la casa de Gaspar Campos, previo Puerta de Hierro, Cristina Fernández de Kirchner, vive en el mejor de los sitios de Barrio Norte, a cinco cuadras del Jockey Club Argentino y Alberto Fernández alquilaba un departamento en Puerto Madero). 

Ningún dirigente peronista que haya intentado implementar una EES ha gobernado a corta distancia de la pobreza; o la falta de educación; o servicios básicos insatisfechos. Mas bien lo que han hecho es captar los actores sociales que padecen aún hoy los problemas de necesidades insatisfechas, fomentando la brecha social permanentemente, de manera tal de conseguir una importante masa de votos, que permita a dicha dirigencia peronista luchar y ganar elecciones de todo tipo y color (hoy, Fernández ha ganado las elecciones presidenciales con el 80% de los votos de CFK, dicho por el).  

Entonces, la apertura y fomento de la brecha, en términos de como se ha planteado históricamente el modelo, ha generado no solo dependencia social, sino una tremenda exposición de los ciudadanos argentinos al fracaso.

El problema de la inflación. 

Si bien el problema inflacionario es anterior a principios de siglo, con la elección de Juan Domingo Perón en 1946, se consolida el modelo de intervención estatal en la economía y se inicia un periodo de populismo macro económico. Perón trató de solucionar los problemas de la desigualdad de ingresos mediante control de precios y las políticas expansivas en el gasto estatal. Éstas fueron financiadas a través de emisión inorgánica, la cual generó un problema de inflación, que se volvería recurrente en Argentina por casi ochenta años.

Desde la década del cuarenta hasta la muerte de Perón Desde el primer dato oficial de precios al consumidor en enero de 1943 hasta la muerte de Perón en julio de 1974, fueron 14 los presidentes argentinos (incluyendo los constitucionales y los de facto). La mayor variación interanual de precios durante este período se registró a mediados de 1959 bajo la presidencia de Arturo Frondizi, con una tasa de inflación que superó el 120%. (Perón padeció el 18,8%). Sin embargo, el presidente que experimentó una mayor tasa de inflación promedio durante su período de gobierno fue el presidente de facto Alejandro Lanusse con un 63,4% de inflación anualizada en sus poco más de dos años en el poder. En el extremo opuesto se ubica Héctor José Cámpora, con una inflación anualizada de -30,1%, ya que durante su único mes de gobierno la variación de precios fue de -2,9%. Los setenta y los ochenta: de la alta inflación a la hiperinflación Los años siguientes al fallecimiento de Perón en 1974 significaron una etapa de profunda inestabilidad económica y social para la Argentina, en un contexto de crisis de la deuda latinoamericana. En términos del nivel de precios, esta conflictividad produjo que en el año 1989 se alcanzara la máxima tasa de inflación del país, bajo la presidencia de Raúl Alfonsín. La variación de precios promedio de ese año fue de 3079%, registrándose también una devaluación histórica (el tipo de cambio registró un aumento de 4771% anual con respecto al dólar). La pérdida de valor de la moneda fue tal que durante este período se realizaron dos cambios de símbolo monetario: en el año 1983 se reemplazó el Peso Ley por el Peso Argentino, y en 1985 este último fue sustituido por el Austral . El presidente que registró una mayor inflación anualizada durante el período fue Reynaldo Bignone con un 401,7%. La convertibilidad y la posconvertibilidad A partir de la Ley de Convertibilidad del año 1991 que fijó la paridad del Austral con el dólar, y la posterior sustitución de aquella moneda por el Peso, comenzó en Argentina un período de drástica reducción de la inflación y posterior estabilización del nivel de precios, (registrándose incluso en algún período deflación). Sin embargo, la inflación promedio durante la presidencia de Carlos Menem fue significativamente elevada (69,7% anual), producto de la variación de precios registrada durante los primeros años de su gobierno. Vale destacar que la inflación fue alta en su primer mandato (147,5% anual) y nula en el segundo (0% anual). La recesión de finales de los años noventa se tradujo también en un período de deflación: durante los dos años de la presidencia de Fernando de la Rúa la variación de precios fue negativa, con una tasa anualizada de -1,1%. La devaluación de 2002 impactó en el nivel de precios durante la presidencia de Eduardo Duhalde que tuvo una inflación anualizada de 29,3%. Tras un período de estabilidad de precios, la inflación volvió a ser un tema de preocupación nacional desde 2007, cuando la tasa anual superó el 20%. Estos niveles de inflación (no reflejados en los indicadores oficiales de precios, que fueron sistemáticamente alterados hasta 2015) caracterizaron a la mayor parte de los años de gobierno de Cristina Kirchner. La administración de Mauricio Macri, enfrentada a los efectos inflacionarios de la unificación cambiaria y la actualización de las tarifas de los servicios públicos (que habían estado virtualmente congeladas durante más de una década), a la fecha no ha conseguido reducir estos guarismos.

Como se puede observar, los argentinos hemos tenido que coexistir con este problema y sus derivados desde tiempos “sin memoria”. La brecha social y económica que ha originado la inflación con la consecuente pérdida de costumbre de ahorrar en moneda doméstica y el cambio cultural que ello ha implicado (hoy los argentinos consumimos en pesos y ahorramos en cualquier otra cosa, fruto del constante descreimiento del peso) ha transformado nuestro ADN cultural para generar un alteramiento genético en términos de sociedad. Hacer acción social en Argentina en base a endeudamiento es absolutamente incompatible con el objetivo de ahorrar en pesos y mantener estabilidad monetaria.

El mal diseño de la estrategia de financiación de políticas de acción social, políticas ideadas para sostener el objetivo primordial de la EES, ha generado un paradigma de lo que “no debe hacerse” si se quiere ser exitoso en la empresa de economía social. Y no se debe echar la culpa al “peronismo”, o al “radicalismo”, o al de turno, es un gran problema que hemos generado los argentinos por falta de control monetario y para remediarlo, amerita que nos comportemos como sociedad y no como una grieta flotando en el éter de la historia, sin rumbo aparente.  

¿Que pasó con la oportunidad?

Pues el tiempo corrió, y a lo largo del mismo los gobernantes que tuvo el país se debatieron entre las políticas sociales sostenidas a base de emisión monetaria, (producto del mandato constitucional establecido) y las políticas de desarrollo e infraestructura. Pero acá debemos hacer un “parate” para analizar cuales son razonablemente las políticas de una EES. 

En una primera instancia diremos que la productividad de la EES no se mide exclusivamente en función de criterios e indicadores financieros clásicos sino que toma en cuenta su utilidad social y su contribución al enriquecimiento colectivo.

Fijémonos que parecido tenemos con los gobiernos históricos de Argentina que sin importar la performance financiera (emisión y endeudamiento) han mostrado y demostrado que con obras de infraestructura “han puesto al país en el pedestal de las naciones en vías de desarrollo” (década del sesenta , setenta y ochenta) o a la categoría de países emergentes (fines del siglo veinte y principios del veintiuno). Pero nunca se ha puesto énfasis en la importancia de generar PRODUCTO. 

Todos los políticos se han llenado la boca de palabras esperanzadoras y de la necesidad de generar mayor cantidad de actividad en el sector productivo, pero la verdad es que ninguno ha querido realizar las reformas necesarias para elevar la producción a un activo de primera necesidad. Eso conlleva un costo político que ninguno quiere asumir. Es más: todos se han recostado en el viejo modelo agro exportador de principios del siglo XIX para hacerse de los dólares necesarios para para volver a re negociar deuda. Volviendo al tema anterior, si miramos las estadísticas de pobreza de Instituciones como las Naciones Unidas, seguimos siendo un país con graves deficiencias de infraestructura, porque todavía encontramos “pozos ciegos” en zonas residenciales de casas millonarias. 

Yo me pregunto: ¿En que hemos fallado?. ¿Por que no podemos manejar una empresa de economía social como debemos?. ¿Es que realmente nuestro objetivo es la utilidad social y el enriquecimiento colectivo?, ¿o la utilidad particular y el enriquecimiento de un estamento de la sociedad?.

La máquina de producir. 

El crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para el período 1913-2013 creció a un ritmo de 2,7% anual. Los últimos 30 años de siglo pasado la tasa de crecimiento promedio del PBI fue de solo 3.1% en los setenta, -1.25% durante los ochenta y 5.1% durante los noventa. Si estuviéramos en el año 2000, podríamos decir que Argentina había logrado un importante avance. Sin embargo, en el año 2001 el producto cayó en 4.4% y en 2002 lo hizo en 10.9%. La línea de tendencia para esos treinta años se acerca al 0%, indicando que la economía argentina ha estado prácticamente estancada durante este periodo. Desde el año 2008, la economía argentina dejo de crecer en términos per cápita. El PBI encadenado creció solo un 1,4% promedio anual para el periodo 2008-2014. Tomando en cuenta el crecimiento de la población entre censos, el crecimiento del PBI per cápita habría sido nulo, declinación no reconocida en el cálculo oficial del INDEC tanto en la vieja base como en la “nueva”. Este fenómeno se manifestó durante todas las décadas, todos los gobiernos, y a pesar de diferentes modelos de desarrollo (sustitución de importaciones, populismo, economía de mercado). Argentina, al contrario de la estimaciones oficiales, ha sido el país con menor crecimiento del PBI en Latinoamérica. ¿Que significa esto?. Simplemente que la capacidad de financiamiento para políticas de acción social, se ve sujeta a la emisión de dinero, porque al no crecer el producto no entra el dinero físico necesario para compensar la expansión del gasto del gobierno. Conclusión: mas deuda e inflación.  

Como si fuera poco la Constitución Nacional, con la modificación y la introducción del artículo 14Bis en 1953, establece que: “El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna”. 

O sea que el estado esta absolutamente obligado sea como fuere a cumplir con estas (y otras) obligaciones financiando como sea (puede usted sacar sus propias conclusiones). También establece garantías de orden laboral y sindical, pero si no hay crecimiento del producto ¿como vamos a estar hablando de garantizar condiciones dignas, salario justo, etc?. No hay producto: no hay oferta de trabajo, entonces no hay mucho por garantizar…


Mauricio Macri ha perdido una gran oportunidad histórica puesto que ha sido “el menos demagogo” de los presidentes modernos argentinos (incluso ha terminado su mandato como presidente no peronista, cosa que no sucedía hace muchísimo tiempo en el país), no ha tenido que lidiar para inventar el sistema de endeudamiento gubernamental, tampoco ha tenido que descubrir las políticas keynesianas y aplicarlas por vez primera como si el país fuera un conejillo de indias, pero tampoco ha podido romper con el maleficio del endeudamiento y el ahorro en “no pesos”;  y como si fuera poco, mandó a la mitad de los argentinos a una situación muy delicada de falta de “enriquecimiento colectivo”. 

Macri no ha logrado ponerle el cascabel a la empresa de economía social. Y no es que no ha dado prioridad a temas de índole social (el último presupuesto de Macri para cuestiones Sociales o de la Seguridad social fue de 40.100 millones de dólares aproximadamente), sino que su criterio para generar enriquecimiento colectivo, ha sido implementado desde la óptica de un estamento que relativiza las consecuencias sociales de un ajuste de cuentas de unos sectores en pos de otros. 

Los datos parecieran ser en términos de comparación con el anterior gobierno, no muy diferentes, pero el costo financiero y político de asumir y llevar a cabo la organización del sector público, sumado a obras de infraestructura que a veces se tornan invisibles y cuya “utilidad” se diluye en el uso social de la mismas, (cuando existen sectores de la población que ameritan “urgente tratamiento”), ha sido uno de los grandes traspiés de su gobierno. 

El impacto socio económico del aumento de la pobreza ha sido también el determinante para que aquellos sectores del electorado que aún acompañaban al macrismo incluso hasta antes de las PASO, se haya hecho a un costado y haya decidido no acompañar mas este tipo de gobierno.  Vuelvo a repetir: La empresa de economía social tiene como objetivo la producción de bienes y servicios  que respondan a necesidades sociales. Está centrada sobre la persona. Ella y solo ella es el pilar que sostiene la filosofía por la cual se creó la EES y eso es lo que debe priorizar a la hora de tomar cualquier decisión política (si se desea una política efectiva). 

Consideraciones finales

La República Argentina no puede manejarse con políticas de endeudamiento, porque lo que en un principio ha podido ser la solución, se ha convertido en un veneno que no permite concebir una moneda soberana, ergo, estamos destinados a padecer los problemas con los que lidiamos desde siempre si no diseñamos un modelo económico y social con soberanía monetaria. 

Si bien la acción social es un tema prioritario en la agenda de cualquier gobierno, la producción (la generación de riqueza) debe ser un tema resuelto a la hora de analizar como distribuir socialmente. Es absolutamente imposible sentar las bases de un sistema de acción social robusto, estable y generoso, si no se tiene resuelto de ante mano el modelo de producción que generará la riqueza necesaria para sustentarlo. El financiamiento externo que nos subyuga y nos ahoga es la consecuencia básica de haber priorizado mal.

La inflación se ha convertido en Argentina, la toxina que no nos permite la subsistencia en el modelo EES y aún si como dicen algunos economistas “un poquito de inflación es buena para el funcionamiento del modelo” (y suscribo aunque parezca mentira), cualquier argentino que escucha la palabra “mágica”, inmediatamente migra sus necesidades de ahorro a cualquier otro activo, en lo posible muy lejos de nuestro vapuleado peso. Y esto sucede por el abuso de haber vivido y crecido con financiamiento externo desde el siglo XIX (no nos olvidemos que ya en En 1873 se produjo la primera crisis económica mundial del nuevo sistema capitalista en formación, que se extendió hasta el fin de la década y amenazó la posibilidad de que el Estado argentino pudiera pagar los intereses de su deuda externa). 

Las brechas que se generan en la sociedad no necesariamente provienen de actitudes demagógicas, también se generan por mal diagnóstico o malas asesorías, o sobretodo, inconsistencia de los objetivos de gobierno. 

Se debe hacer un análisis profundo de la enfermedad para diagnosticar cual es la mejor solución a implementar y no descuidar otros asuntos que pueden generar malestar en el futuro. No es posible sostener este (o cualquier) sistema político en el tiempo, sin un estudio pormenorizado de la realidad social que nos permita lograr para todo el conjunto de la sociedad un estado de riqueza colectiva. 

Por último, es absolutamente inviable mantener tres casas, con un sueldo mínimo y seis tarjetas de crédito, porque a la larga el quebranto es inexorable..



jueves, 5 de noviembre de 2020

(Grandes hombres del radicalismo) Hace 60 años Arturo Frondizi diagnosticaba la Argentina de los 60's y enunciaba una posible solución al problema actual.




Encuentro John F. Kennedy y Arturo Frondizi

"Como Jefe Supremo de la Nación el Presidente no hará política".

                                                                                Arturo Frondizi.

Reflexión:

El profundo diagnóstico que sombríamente comunicó Arturo Frondizi a los argentinos en su discurso inaugural, contiene similitudes con los problemas que padecemos 60 años después, en la gestión de Alberto Fernandez.  El discurso comienza con una radiografía de la época y desarrolla los conceptos que a juicio del presidente Frondizi ayudarían a sacar al país de la profunda recesión en la que se encontraba, (lógicamente deberá el lector analizar las medidas de coyuntura en el contexto de una Argentina de 1960 y extrapolar a la Argentina de 2020).

He aquí el discurso:

 DISCURSOS PRESIDENCIALES: 1º DE MAYO DE 1958

        1. INTRODUCCIÓN


        1.1 Reencuentro de los argentinos

        1.2 Marchar todos juntos


INTRODUCCIÓN

La Nación Argentina inicia hoy un nuevo período constitucional ya que se instala, en todos los poderes del gobierno a hombres elegidos por el pueblo (...) En lo profundo, este acto inicial está presidido por una idea moral: la clara e inequívoca voluntad de reencuentro argentino y de reanudar el desarrollo nacional.

Este acontecimiento se produce en excepcionales circunstancias históricas (...) Los problemas económicos que tradicionalmente han demorado el progreso nacional, suman ahora dimensiones que parecen superar las energías y los recursos disponibles para su solución (...) A partir de estos momentos, dos perspectivas se abren para nuestra patria. O seguimos paralizados en nuestro desarrollo empobreciéndonos paulatinamente, estancados en nuestra pasiones, descreídos en nuestra propia capacidad y nos despeñamos en el atraso y la desintegración nacional; o, en cambio, cobramos conciencia de la realidad, imprimimos un enérgico impulso y nos lanzamos, con decisión y coraje a la conquista del futuro por el camino del progreso y de la grandeza del país.

Hora crítica, sin duda, pero hora hermosa también esta coyuntura histórica que pone en nuestras propias manos, en las manos de las mujeres y los hombres de esta Argentina viviente, el destino de la patria. De nosotros, protagonistas del momento histórico depende que el país languidezca o que la Nación desarrolle todas sus posibilidades latentes, sobre la base de las reservas morales y espirituales de su pueblo (...)

Por su magnitud, la empresa que nos aguarda no puede ser de un hombre ni de un grupo de hombres. Es tarea de todo el pueblo argentino, e implica, también, una responsabilidad compartida por todos(...) nadie debe esperar que todo provenga del gobierno. El Poder Ejecutivo cumplirá su parte, prestando la ayuda que sea necesaria y estimulando la acción de las fuerzas creadoras que residen únicamente en el seno del pueblo.

        1.1 Reencuentro de los argentinos

Para que se pueda llevar a cabo esta empresa (...) es condición previa e indispensable sellar definitivamente el reencuentro de todos los argentinos y alcanzar una plena y efectiva paz nacional. Debemos eliminar los motivos de encono, los pretextos de revancha (...) debemos extirpar de raíz el odio y el miedo del corazón de los argentinos. Recibimos y valoramos todo el pasado, con su grandeza y sus debilidades, pero ese pasado queda a nuestras espaldas. No nos volveremos a remover las culpas ni a deslindar responsabilidades que, allí, desde hoy, quedan para que las juzgue la historia (...)Cerramos una etapa para poder dar, entre todos, un gran salto adelante.

       1.2 Marchar todos juntos

A partir de hoy gobernaré para todos los argentinos y reclamaré el concurso de cuantos comparten los anhelos el pueblo, cualquiera sea su militancia política y sin otra condición que su honestidad y su capacidad (...) Debemos terminar con el sectarismo y la intolerancia para emprender una tarea fecunda basada en el respeto para con el adversario, el estudio en común de los grandes problemas nacionales y la participación de los más capaces en las tareas concretas(...) Para que el esfuerzo a cumplirse sea realmente fecundo el estado de derecho debe ser puesto al servicio de un objetivo dominante: impulsar el desarrollo nacional sobre un fundamento de justicia social y de absoluta vida moral.

       

 2. BASES POLÍTICAS DEL DESARROLLO NACIONAL

            2.1 Significación del estrado de derecho

            2.2 El hombre como ser sagrado 

            2.3 Federalismo y vida municipal


        2.1 Significación del estado de derecho

(...)La Constitución prevé, sabiamente, el equilibrio y el funcionamiento armónico de todos los poderes del Estado, sobre la base del acatamiento a la voluntad, a los derechos y a la realización del pueblo argentino. Sus disposiciones regulan las funciones, las atribuciones y la interdependencia de los poderes, reservando el veredicto final al pueblo que lo pronuncia a través del comicio limpio. Por encima de la organización constitucional sólo está el pueblo, de quién provienen nuestros mandatos y a quién rendiremos cuenta de su cumplimiento. En las urnas que deciden el futuro del país, se enmiendan también los errores cuando los gobiernos equivocan el rumbo del destino nacional. (...) debemos tomar conciencia de que el orden jurídico crea responsabilidades y que cada uno debe sacrificar algo de sí para no interferir el derecho ajeno. Todos tienen que contribuir, con su parte de tranquilidad, al orden institucional y al orden público, únicos que harán posible el goce de los beneficios de la libertad. Es decir, habrá libertad dentro de la Constitución y orden dentro de la libertad.

        2.2 El hombre como ser sagrado

Respetaremos los derechos humanos porque así lo ordena la Constitución y las leyes, pero, además, porque ese respeto forma parte de nuestra concepción del hombre como ser sagrado (...) Preservaremos la integridad de la familia, en sus bases morales, económicas y jurídicas. Deberán proveerse los medios que posibiliten una vida familiar digna y decorosa: educación de los hijos, atención de su salud y sólida formación espiritual. Dentro del gran esfuerzo nacional que emprenderemos, la juventud hallará el ámbito propicio para hacer valer su derecho a una vida plena y gozosa, que le brinde bienestar, capacitación y cultura. El empuje de la juventud será uno de los poderosos motores del gran impulso que cobrará la Nación.

        2.3 Federalismo y vida municipal

(...) Limitado a formas aparentes, desprovistos de substancias, no ha podido impedir el empobrecimiento del interior del país ni su creciente sujeción a las concentraciones portuarias. No son los elementos disociadores, sino los principios de solidaridad e integración nacional que inspiraron el mantenimiento y consolidación de los pactos preexistentes, los que deben orientar la efectiva acción federalista.

El fortalecimiento de las bases concretas del régimen federal no debe hacernos olvidar que constituimos, como Nación, una unidad de destino. Ese sentido de unidad nacional debe prevalecer en cada uno de los aspectos del desarrollo material y espiritual de las regiones argentinas.

El federalismo (...) ha sido (...) un factor de integración nacional, y esa concepción debe ser rigurosamente preservada frente a los embates de quienes , amparándose en una afirmación localista de las autonomías provinciales, propugnan una versión mal Ilamada federalista de la economía, ajena a la realidad y a los bien entendidos intereses de las respectivas provincias, cuya suma constituye la Nación Argentina. Las riquezas del país son patrimonio de todos los argentinos y solamente un desarrollo armónico del país en su conjunto puede aprovechar por igual a todos sus hijos

(...) Con respecto de los municipios es allí donde , en la vida comunal, que se ejerce verdaderamente la democracia. (...) Asegurar la vida municipal equivale , pues, a tanto como fortalecer en sus propias raíces la vida democrática(...)


        3. BASES ECONÓMICAS DEL DESARROLLO NACIONAL

3.1 Panorama económico actual / 3.1.1. Los gastos públicos / 3.1.2 La balanza de pagos / 3.1.3 El Proceso inflacionario / 3.2 Fe en el país y en el pueblo / 3.3 Los males de la burocracia / 3.4 Condiciones básicas del desarrollo económico / 3.5 Fines y medios del desarrollo económico / 3.5.1 Comercio exterior / 3.5.2 Política financiera / 3.5.3 Inversiones extranjeras / 3.5.4 Política energética / 3.5.5 Siderurgia nacional / 3.5.6 Integración del agro / 3.5.7 Función económica del Estado / 3.5.8 Integración latinoamericana

    

3. BASES ECONÓMICAS DEL DESARROLLO NACIONAL

La vida jurídica e institucional de la Nación se asienta sobre una realidad concreta: la realidad económica y social. No basta defender y propugnar la libertad. Hay que establecer y mantener condiciones objetivas que permitan el goce universal de la libertad y el ejercicio de los derechos. Un hombre necesitado, como un hombre atemorizado, no es un hombre libre.

        3.1 Panorama económico actual

La situación económica del país es dramática. El tesoro nacional está exhausto y los recursos normales que deben concurrir a sufragar las expensas de la Administración Pública no alcanzan en forma alguna a cubrir los enormes gastos comprometidos. Por el otro lado, las magras reservas de oro y divisas que aún quedan en el Banco Central,

están afectadas a obligaciones financieras de forzoso cumplimiento (...) A esos dos desequilibrios básicos hay que agregar, con sus complejas derivaciones económicas y sociales, la vigencia de un proceso inflacionario, para cuyo aceleramiento se han dado ya todas las condiciones requeridas.

Si mantuviéramos la política económica seguida hasta este momento, el país se vería abocado, a muy corto plazo, a la cesación de pagos internos y externos. Pero el gobierno ha de adoptar, con la urgencia y decisión que exigen las circunstancias, la medidas necesarias para que ello no ocurra.

La gravedad de la situación ha pasado quizás inadvertida, tras un volumen de gastos que, al tiempo que infundía una falsa euforia, contribuía a acelerar el proceso.. El país deberá atenerse a los hechos consumados y sólo cabe ahora enfrentar los problemas, con la fe que inspiran la voluntad y la capacidad nacional.

            3.1.1. Los gastos públicos

Los gastos del Estado han alcanzado considerable volumen (...) este déficit no podrá reducirse(...) Como prueba de la deformación de las finanzas públicas a que ha llegado el país, bastará señalar que el 43% de los gastos corrientes de la administración pública(...) tendrá que ser atendido con recursos distintos a los provenientes de las normales fuentes impositivas. Eso significa transferir a las futuras generaciones gran parte de la carga financiera originada por los gastos de funcionamiento de la administración en violación de todas las sanas normas que rigen la hacienda pública. Es evidente que el país ha perdido el contralor sobre los gastos del estado (...) El gobierno encarará el problema y dará cumplimiento estricto de las obligaciones contraídas.

              3.1.2 La balanza de pagos

No es menos grave la situación que se plantea en el orden de los pagos al exterior(...)Era previsible, con mucha antelación que llegaría el momento en que el agotamiento de las reservas monetarias y la utilización de los créditos externos, expondrán al país a graves consecuencias. Sin embargo poco o nada se ha hecho para evitarlo. En cambio, se han empleado para importar artículos superfluos, suntuarios o que el país ya produce, divisas que ahora escasearán para la incorporación de bienes y productos indispensables (...)

            3.1.3 El Proceso inflacionario

El proceso inflacionario (...) se encuentra agravado en la actualidad. (...) La experiencia ha demostrado, unas vez más, que para detener el alza del costo de la vida es indispensable desarrollar una política económica y social tendiente a crear más riqueza y a distribuirla con arreglo a normas de equidad.

No es reduciendo el consumo sino aumentando la producción como habremos de lograr el equilibrio y obtener una moneda (...) estable. El forcejeo entre los precios y los salarios es consecuencia de la legítima resistencia de los distintos sectores de la población a aceptar un decrecimiento de su nivel de ingresos, paralelo al proceso de empobrecimiento a que está sometido el país.

Hay que invertir ese proceso, para buscar el equilibrio en una economía de abundancia, en donde cada aumento de salarios signifique una conquista real y efectiva del trabajador en el goce de mayores bienes. Las riquezas potenciales del país justifican que el esfuerzo se canalice en esa dirección y sólo esperan, para convertirse en realidad, el esfuerzo solidario de los argentinos.

        3.2 Fe en el país y en el pueblo

El panorama que acabamos de exponer refleja, someramente, la gravedad de la actual situación económica (...) Queremos que el país sepa dónde está para apreciar mejor la magnitud del esfuerzo que debe realizar. Lo único que interesa es saber qué se debe hacer y cómo tenemos que hacerlo. Si no tuviéramos, como tenemos un pueblo con férrea voluntad de realizarse como nación, esta situación sería catastrófica (...) Esa realidad dramática e imperiosa, obra como estímulo y desafío a la inteligencia creadora, a la capacidad y a la voluntad de realización de todos los argentinos.

Estamos en crisis, pero no le tenemos miedo a la crisis. Sabemos perfectamente que, ante dificultades concretas, cada uno de nosotros hará un examen de conciencia acerca de su responsabilidad y se preguntará qué puede hacer a favor de la Nación. Frente a la tarea que nos espera, reiteramos nuestra profunda fe en el país y en cada uno de sus hombres y mujeres.

Además conocemos el objetivo a alcanzar y sabemos cómo hacerlo. Nuestra meta es lograr una economía de abundancia. El camino para lograrlo es promover una rápida y poderosa capitalización nacional, sobre bases de justicia social, e imprimir un enérgico impulso de desarrollo, que el país está totalmente capacitado para emprender.

        3.3 Los males de la burocracia

(...) La carga financiera de la administración pública no solamente deprime la actividad productiva. Es un factor inflacionario que afecta la estabilidad monetaria y el desarrollo económico. Es necesario e impostergable iniciar una acción de austeridad y racionalización que permita detener el proceso de hipertrofia administrativa tanto en el orden nacional como en el provincial y municipal. Es necesario que los que asumen el gobierno, a todo lo largo del país, lo hagan con el convencimiento de que han sido elegidos para desempeñar un servicio a la Nación y no para gozar de las ventajas del poder y extenderlas a las personas de su relación familiar o política.

Debemos combatir los males de la burocracia como uno de los principales factores que paralizan el esfuerzo nacional(...) Para impulsar su propio progreso el país necesita una Administración pública eficiente, ágil y moderna. (...) No ignoramos que el objetivo es de difícil realización puesto que la dislocación financiera ha alcanzado proporciones imposibles de corregir a corto plazo(...) pero la solución más efectiva es dar fuerte impulso a la actividad privada de carácter productivo para crear fuentes de trabajo más provechosas y atractivas que el empleo público y ofrecer un destino menos limitado e infecundo a los miles de jóvenes, que consumen en la burocracia su capacidad de trabajo y de creación

        3.4 Condiciones básicas del desarrollo económico

La promoción del desarrollo nacional, objetivo fundamental de nuestra política económica, debe ser llevado a cabo en todos los planos de la actividad del país. Para que ello sea posible, es indispensable que exista un clima de tranquilidad, seguridad y estabilidad.

El establecimiento del orden jurídico y de una justicia independiente que proteja al ciudadano contra los excesos del poder administrador, son condiciones indispensables para el progreso económico. Lo mismo, el respeto por las obligaciones contraídas. No debemos apartarnos de esos principios, ni aún en aquellos casos excepcionales en que la violación de la norma jurídica pareciera justificarse en la defensa de un concreto interés nacional puesto que el simple quebrantamiento de la juridicidad origina la incertidumbre, promueve la estabilidad y concluye causando al país más daños de los que se pretendieron prevenir.

La existencia de garantías jurídicas concretas para las personas y los bienes es condición necesaria pero no suficiente. El gobierno debe contribuir creando condiciones que permitan la formulación y desarrollo de programas de largo alcance. La inestabilidad y los cambios de orientación oficial desalientan a los hombres de empresa, puesto que nadie se atreve a trazar planes para el futuro si no está seguro de que las condiciones tomadas como punto de partida se han de mantener en el plazo previsto. Si no puede haber previsión, tampoco habrá inversión. Y sin inversiones productivas y realizadoras el sistema económico languidece y declina el bienestar de la población.

Todo gobierno ha de tener un programa. Al que ha de ajustar su conducta. Debe definir claramente sus propósitos y llevarlos a la práctica sin dislocar el sistema económico ni paralizar el proceso productivo. Los gobiernos deben proponerse, sobre todo, objetivos realizables y no aventuras teóricas despojadas de contactos con la realidad inmediata. Por nuestra parte estamos resueltos a dar soluciones concretas a los problemas concretos (...) Los programas de acción y las medidas prácticas serán sometidas a la discusión pública y elaborados previa consulta con los sectores que puedan aportar un conocimiento directo de la realidad, al que no siempre tiene acceso el funcionario público. Los distintos sectores sociales interesados participarán activa y responsablemente en la discusión y elaboración de los planes de desarrollo económico nacional. (...) Nadie debe ser testigo, sino actor real y consciente del quehacer histórico.

        3.5 Fines y medios del desarrollo económico

La finalidad de la política económica será emplear mejor los recursos productivos como único medio valedero para obtener el más alto nivel de vida posible (...)Aumentar la producción y posibilitar su más equitativa distribución son los dos objetivos que deben ser armonizados. Un aumento del conjunto de la riqueza que produce el país, que no aproveche a toda la población no es un bien socialmente apreciable. Una distribución que desaliente el esfuerzo productivo concluye por empobrecer a todos. La política económica ha de procurar encontrar y mantener el punto de equilibrio entre la fuerza dinámica de la creación individual y los principios de equitativa distribución impuestos por la solidaridad social. La creación de riqueza exige un incremento sustancial del ingreso nacional, una movilización integral del esfuerzo productivo del país y un aprovechamiento pleno de todos los recursos disponibles. Para que este esfuerzo sea duradero, deberán fortalecerse, al mismo tiempo, las bases concretas del desarrollo nacional y deberá emprenderse una acción conjunta de con los países limítrofes y vecinos.

            3.5.1 Comercio exterior

En el estado actual de nuestra economía, basada principalmente en la comercialización de productos agropecuarios, el ingreso equivale a trazar una nueva y enérgica política de comercio exterior(...) esta situación deberá ser corregida con una mejor orientación del intercambio, la diversificación de los mercados y la celosa defensa de los valores de la exportación. Pero a corto plazo la única solución efectiva consistirá en limitar las importaciones a lo imprescindible(...)

La limitación racional de las importaciones no afectará a la economía del país, puesto que, históricamente el desarrollo económico ha sido más demorado por el exceso que por la falta de importaciones. Gran parte de nuestros recursos naturales y de nuestras posibilidades industriales no han sido explotadas en razón de una excesiva dependencia de manufacturas y productos de importación. En la medida en que se reduzca esa dependencia, aumentará la actividad económica del interior del país, gracias a la aparición de nuevas fuentes de producción y de trabajo, que darán bases más firmes al desarrollo nacional.

            3.5.2 Política financiera

La política fiscal, monetaria, crediticia y cambiaria deberá servir de estímulo a la producción útil a la colectividad alentando a quien crea riqueza y desalentando al especulador y al ocioso que participa de aquella sin contribuir a su formación(...) puesto que el préstamo a interés, la inversión inmobiliaria o la especulación proporcionan a sus titulares, beneficios superiores a los que obtiene quien arriesga su capital y afecta su trabajo personal a la creación de bienes. Habrá que revisar el sistema impositivo argentino para que pueda desempeñar su función de promoción económica y de equilibrio social. Será necesario también proporcionar al productor los recursos crediticio que lo liberen de la sangría permanente de la usura, que desalienta la actividad creadora, ahuyenta la inversión, limita la producción y se traduce en una elevación artificial de costos y precios, con la consiguiente repercusión en los hogares humildes.

El ahorro nacional deberá ser encausado hacia la inversión productiva, evitando su transferencia al exterior o su aplicación a finalidades especulativas. El Estado adoptará todas las medidas que crea necesarias para que el mercado de valores vuelva a ser una importante fuente de recursos para la expansión de las empresas nacionales

            3.5.3 Inversiones extranjeras

El mayor aporte a la capitalización del país , deberá provenir del esfuerzo y de ahorro nacional, pero la capacidad de ahorro local es todavía insuficiente para financiar el ritmo de progreso que se necesita. En tales condiciones, el capital extranjero , aplicado a inversiones productivas, opera como factor de aceleración del proceso.

Las nuevas industrias que se instalen tenderán, en su emplazamiento geográfico, al fomento de las economías regionales y a la creación de centros productivos en el interior del país, basados en el aprovechamiento de los recursos locales. El régimen fiscal y la política crediticia estarán al servicio de ese objetivo que exige, entro otras medidas, el restablecimiento del Banco Industrial como proveedor integral de las necesidades del desenvolvimiento de las empresas industriales.

            3.5.4 Política energética

Conjuntamente con la promoción industrial, deberá impulsarse (...) el aprovechamiento de las riquezas energéticas y mineras(...)Esta riqueza debe dejar de ser potencial para convertirse en una realidad al servicio del progreso y del bienestar nacional (...) Aceptaremos la participación del capital privado en la medida que los recursos oficiales sean insuficientes, pero sin dar Iugar a concesiones ni a renuncias del dominio del Estado sobre la riqueza preexistente. (...)Atento a la importancia vital que para el porvenir del país tiene la explotación de nuestro petróleo, asumiré personalmente la responsabilidad de dirigir Yacimientos Petrolíferos Fiscales, requiriendo a sus funcionarios, técnicos y trabajadores, el más amplio concurso, para el cumplimiento de su misión que hace al bienestar de los ciudadanos y a la independencia y grandeza de la patria.

            3.5.5 Siderurgia nacional

Deberá imprimirse, también, fuerte impulso a la siderurgia, que es otra garantía de progreso y soberanía nacional. Las puesta en macha de la planta de San Nicolás tendrá prioridad absoluta en los programas de ejecución. Activaremos la explotación de los yacimientos de carbón de Río Turbio y de hierro en Sierra Grande y continuaremos con la ampliación de las plantas de Zapla. La creación de una poderosa industria pesada constituye actualmente el basamento indispensable para todo programa de desarrollo e integración económica nacional. Mientras no logremos alcanzar ese objetivo en nuestro país, será altamente beneficioso concertar acuerdos de abastecimiento de materias primas con países sudamericanos que cuentan con esos materiales y ofrecen amplio merado para nuestra producción.

            3.5.6 Integración del agro

La promoción de una pujante industria será hecha dentro del cuadro de integración económica que constituye la clave de nuestro desarrollo nacional. Dentro de este cuadro, el agro amplía y profundiza su función económica como factor de progreso técnico y social.(...) De la riqueza que genera este sector provienen los recursos externos del país , que son aprovechados por toda la población. Esta transferencia de ingresos está acarreando crecientes penurias económicas al productor agrario. El remedio consiste en elevar la capacidad productiva de todos los sectores económicos(...)

Este desarrollo significa también progreso para el agro. Permitirá tecnificar y mecanizar las tareas rurales, diversificar la producción e incorporar a la vida del hombre de campo todas las ventajas de la civilización. Esta elevación del nivel de vida significará, a su vez, una ampliación del mercado de consumo interno, o sea, un nuevo estímulo para la economía nacional.

Junto a estas conquistas técnicas, deberá resolverse el más agudo problema que aqueja a trabajadores y productores rurales: el acceso a la tierra por cuantos quieran hacerla producir, y la estabilidad del hombre de campo y su familia en la tierra que trabaja. Ambos aspectos constituirán preocupaciones principales de nuestro gobierno, pues el campo, como en las restantes actividades económicas, la seguridad y la estabilidad son requisitos indispensables de todo progreso.

            3.5.7 Función económica del Estado

Durante nuestro gobierno, el Poder Ejecutivo no propiciará nuevas estatizaciones, pues consideramos que los graves problemas económicos que afronta hoy el país, no se resolverán transfiriendo actividades del sector privado al sector público(...) ello no significa que deba darse un paso atrás a lo ya hecho. Las empresas nacionalizadas deben se mantenidas como tales y, en este sentido, las decisiones adoptadas deben considerarse irreversibles. En cambio deberá imprimirse a las empresas estatales la eficiencia que el país reclama. Cuando una empresa privada produce a costos antieconómicos no obtiene ganancias y va a la quiebra. Pero cuando las pérdidas se producen en las empresas estatales, los recursos se obtienen de los fondos del Estado, es decir, los carga todo el pueblo. Para que cada uno asuma sus responsabilidades, el país va a conocer los costos de producción de las empresas nacionalizadas. Sus administradores rendirán cuentas periódicamente y se publicarán los planes de inversión y las cuentas de explotación. La subvención del Estado debe ser la forma de asegurar una prestación de servicios a precios inferiores al de su racional costo de producción, y no una manera de disimular la ineficiencia de la dirección y de despreocupar a ésta acerca de los resultados económicos de la explotación.

En la medida en que no se altere el dominio y el contralor público sobre la actividad estatal, puede darse participación a la empresa privada, mediante contratos de locación de obra, de servicios o suministros de elementos.

Las empresas nacionalizadas deberán tratar, asimismo, de producir al más bajo costo pero no sobre la base de un excesivo esfuerzo del hombre que trabaja. La justicia que reclamamos para el obrero de las empresas privadas debemos comenzar por respetarla y hacerla efectiva en las empresas del Estado, es decir, del propio pueblo argentino.

            3.5.8 Integración latinoamericana

Una acción conjunta de las naciones latinoamericanas puede influir decisivamente en el desarrollo e integración nacional de cada una de ellas. Invitamos a los gobiernos de esos países hermanos a defender en el mercado mundial los precios de sus producciones nacionales, a luchar contra las discriminaciones que se hacen respecto de nuestros países y a combatir el "dumping". Breguemos por la diversificación y ampliación de nuestros mercados y por la elaboración y ejecución de planes conjuntos para el desarrollo industrial nacional.

Es necesario que los países de América Latina actúen coordinadamente frente a los organismos internacionales y las potencias inversoras, a fin de defender concretamente las posibilidades de nuestros respectivos desarrollos. Esta política conjunta debe conducirnos a acuerdos bilaterales y regionales, con vistas a la constitución de un mercado común latinoamericano, como culminación de los procesos previos de integración y desarrollo nacionales.


    4. BASES SOCIALES DEL DESARROLLO NACIONAL

        4.1 Costo de la vida

        4.2 Democracia sindical

        4.3 Responsabilidad de todos los sectores


    4. BASES SOCIALES DEL DESARROLLO NACIONAL

Hemos debido referirnos con algún detalle a la situación económica del país porque en ella se dan los problemas más graves y los que reclaman más urgente solución. También la realidad social presenta síntomas de malestar y de anormalidad.

        4.1 Costo de la vida

Frente al hecho comprobado de que la relación entre el salario y el costo de la vida ha sufrido una profunda variación que perjudica a los trabajadores, el gobierno acordará un aumento de emergencia. Esta medida es indispensable para compensar el encarecimiento de la vida y permitir una vida digna y decorosa a todos los trabajadores manuales e intelectuales. La inspira no sólo el principio de justicia social, sino también el interés de todo el país, porque cuando se reduce la capacidad adquisitiva del pueblo se opera una contracción del mercado interno que repercute negativamente sobre el conjunto de la economía nacional. (...)

        4.2 Democracia sindical

El debate entre los trabajadores se desarrollará sin ingerencia alguna del Estado(...) El Poder Ejecutivo no reconocerá ningún derecho a la dirección de un sindicato que no nazca de a voluntad de los afiliados.

        4.3 Responsabilidad de todos los sectores

Los trabajadores deben resolver sus problemas en su propio seno, libres de cualquier interferencia estatal, partidista o patronal. El movimiento obrero es el único árbitro de su propio destino; no tiene dueños ni necesita tutores (...)Sabemos que los trabajadores organizados son uno de los motores fundamentales del progreso histórico y de esa conciencia nace, precisamente, la extraordinaria responsabilidad que les asignamos en este momento crucial de la vida argentina (...) Todos deben cumplir su parte en el proceso del desarrollo nacional.

Los empresarios deben mejorar la calidad de la producción, ganar nuevos mercados y regirse por estrictas normas de ética comercial par que la industria acreciente su prestigio el país y en el extranjero

Los técnicos y profesionales deben tener sentido social y nacional. Deben promover el mejoramiento del país y la explotación integral de sus recursos. Deben poner su capacidad e imaginación al servicio del progreso de la República.

Nuevas y fecundas posibilidades aguardan también a bastos sectores de clase media integrados por comerciantes, pequeños industriales y pequeños productores agropecuarios. El atraso económico del país repercute severamente sobre su condición espiritual y material. El desarrollo nacional, en cambio, abre las perspectivas e un alto nivel de vida para la población y crea nuevas demandas y nuevas oportunidades para los negocios, los talleres y las granjas de todo el país. El papel activo que estos sectores sociales pueden desempeñar, junto a trabajadores, técnicos

y empresarios, en la transformación económica nacional, redundará a la postre en su propio beneficio(...)


    5. BASES CULTURALES DEL DESARROLLO NACIONAL

        5.1 Política educacional 

        5.2 Vida moral y bienestar social 


    5. BASES CULTURALES DEL DESARROLLO NACIONAL

El progreso económico y social sólo será fecundo si sirve al desarrollo espiritual del país. Pero, a su vez, el desarrollo nacional reclama que la formación humana y las creaciones culturales de los argentinos se afirmen en la concreta realidad del tiempo y del lugar en que vivimos y sean, también, expresión de los anhelos del pueblo. La realización de estos objetivos incumbe sólo en pequeña parte al gobierno, puesto que todos obra de creación puede surgir, únicamente, del seno del pueblo, pero deberán agotarse todos los medios para crear las condiciones propicias.

        5.1 Política educacional

Dentro de estas condiciones , la política educacional constituye un elemento fundamental. En esa materia , el estado deberá cumplir con los deberes que prescribe la Constitución sobre la libertad de aprender y la libertad de enseñar. Todo argentino debe tener asegurado el acceso a la educación y el derecho de elegir, para sí o, como padre, para sus hijos el tipo de enseñanza que prefiere. La salvaguardia de estos derechos es esencial, porque la imposición obligatoria de un espíritu determinado en la enseñanza constituye un avance peligroso en el ámbito sagrado de las conciencias.

El Poder Ejecutivo está hondamente preocupado por la educación del país. Sabemos que la injusticia social, el atraso en el orden económico y la incapacidad técnica son males agravados por antiguos errores en el orden educacional, que consideramos indispensable reparar.

En primer lugar, la educación, en sus tres ciclos, no debe ser privilegio de determinado sector social, sino derecho de todo el pueblo argentino. Para que tal derecho sea efectivo no basta la mera declaración de propósitos. Deben adoptarse medidas concretas que permitan transformar en realidad ese deseo.

Deberá destinarse buena parte de los recursos del Estado a la enseñanza, para la construcción de nuevos edificios, la dotación de material científico y pedagógico, el mejoramiento de las remuneraciones del personal docente y la provisión de medios destinados a la población escolar y estudiantil.(...)

El gobierno asegurará la autonomía universitaria y prestará a las universidades la ayuda que corresponde, a fin de que estos institutos de cultura superior puedan cumplir con sus funciones específicas y promover el progreso científico y tecnológico que el país reclama con urgencia. Las universidades podrán convertirse así en instrumento de renovación y progreso espiritual y material del pueblo argentino.

        5.2 Vida moral y bienestar social

Este proceso exige también la plena vigencia de los valores morales. Sabemos que la moral no se impone por decreto. Es un modo de vida, un clima que impregna todo el quehacer humano. La República anhela vivir una auténtica vida moral.

La ley sancionará severamente a quienes violen las normas que aseguran la pureza en el ejercicio de la función pública.

El progreso del país no será seguido por la corrupción administrativa ni por el resquebrajamiento de las bases éticas de nuestra sociedad. En este sentido apelamos a la responsabilidad de los órganos de difusión.

Para que las fuerzas del espíritu, del trabajo y de la moral se desarrollen plenamente, es necesario cuidar de la salud y el bienestar del pueblo. Nuestra medicina asistencial, tan buena en sus aspectos personales debe llegar organizada hasta el último rincón del país y hasta el más humilde sector social, en igualdad de posibilidades y de eficiencia para todos. La grave crisis de viviendas debe ser conjurada en sus aspectos más urgentes, estableciéndose las basas para que toda familia pueda disponer de una alojamiento decoroso. No podríamos reclamar energías y avanzar con un pueblo debilitado por las enfermedades y los vicios, por la mala alimentación, la mala vivienda o la inseguridad. El Poder Ejecutivo propiciará planes que aseguren bienestar, seguridad y asistencia social. Desde la niñez hasta la vejez nuestra mano solidaria concurrirá a asegurar el bienestar el bienestar del cuerpo y del espíritu para que la Argentina sea el rico patrimonio de un pueblo feliz.

    6. FUERZAS ARMADAS Y DESARROLLO NACIONAL

Hemos hablado de las instituciones políticas, económicas, sociales y culturales. Quiero referirme ahora a las Fuerzas Armadas de la Nación.

Como Jefe Supremo de la Nación el Presidente no hará política. 

No habrá partidismo en la función pública ni en las Fuerzas Armadas. Ello no significa que las Fuerzas Armadas se desentiendan de los problemas nacionales y populares. Las queremos al servicio de la Nación u no como una guardia pretoriana del Presidente. Por su obediencia a la Constitución, a la ley y a los reglamentos, en las Fuerzas Armadas no habrá otros méritos de los que resulten de la capacidad profesional y de la vocación republicana. Nadie tendrá derecho a apartarse del cumplimiento del deber. En nombre de la jerarquía legítima que la ley establece, el Poder Ejecutivo discernirá y hará respetar los grados alcanzados en la carrera de las armas. En nombre de la disciplina, no habrá otra autoridad que la dispuesta por la ley ni otra orden que la que emane legalmente del superior jerárquico. En la Fuerzas Armadas no puede haber grupos, logias ni fracciones. La política partidista está totalmente excluida. Para los militares, como cuerpo, el único partido es la nación.(...).

Las Fuerzas Armadas argentinas son parte de la nacionalidad, de sus ideales y de sus intereses. Así las concibieron los grandes patriotas que forjaron sus cuadros. Así las quiere el pueblo en cuya entraña se nutren.

    7. LA ARGENTINA EN EL MUNDO

        7.1 Política internacional

    7. LA ARGENTINA EN EL MUNDO

La República Argentina es una nación soberana. La constituye, en un ambiente geográfico definido, un pueblo consciente de su comunidad de destino, con una historia que alienta este presente y nos empuja hacia el porvenir. Tenemos voluntad y decisión de continuar construyendo la Nación. Lo haremos, lenta o rápidamente, pero lo haremos.

Esta voluntad creadora es la misma que impulsa a los pueblos hermanos de Latino América. Juntos nacimos a la vida independiente y juntos debemos lanzamos a la conquista de nuestra realización. América Latina es mucho más que un conjunto de naciones unidas por la geografía, por la historia, por las instituciones y por la fe. América latina es un destino común y una empresa común de redención humana.

Esta comunidad que integramos los pueblos latinoamericanos se asienta sobre un continente que es una unidad en su expresión geográfica y en sus raíces históricas y que está unido también, por un común anhelo de realización democrática. Pero ello no puede hacernos ignorar el hecho de la desigualdad que se manifiesta, con dolorosa evidencia, entre el progreso y el bienestar alcanzado por una parte de América, y el atraso y la miseria en que viven sumidos millones de seres en la otra parte de América, en nuestra América.

Nuestra primera obligación como americanos es velar por la suerte de estos seres y lograr que ellos gocen los mismos niveles de progreso espiritual y material alcanzados en otras latitudes. Sólo entonces, cuando la comunidad de la geografía, de la historia y del ideal se integren con la similitud del progreso económico, social y desarrollo espiritual, sólo entonces cabrá afirmar la existencia de una cabal unidad continental.

También es cierto que históricamente pertenecemos al mundo cultural de Occidente, que para nosotros no es condición de antagonismo. Por el contrario, nos sentimos herederos del legado espiritual basado en el reconocimiento de la condición sagrada y de la capacidad creadora de la persona humana. Por eso, precisamente porque somos hijos de Occidente, nos sentimos parte de la comunidad universal de los pueblos y sentimos como nuestras las luchas que se liberan por la libertad y el progreso en todos los rincones de la tierra..

Por todo ello podemos afirmar que la Argentina actuará en el mundo movida por su vocación autóctona de ser una gran Nación, e impulsada también por su vocación ecuménica de servir a la causa de todo el género humano.

        7.1 Política internacional

(...) Las relaciones con los países hermanos de Latino América deberán ser llevadas a un plano de completa identificación, especialmente en lo que se refiere a los países limítrofes. Debemos concluir con los pequeños problemas de límites y abocarnos a la concertación de acuerdos tan amplios como sea posible, tendientes a impulsar el desarrollo y la integración económica dentro de cada uno de los países. Para que Latino América sea una poderosa comunidad de naciones es indispensable que cada una de ellas alcance la mayor prosperidad posible, pues el desarrollo de cada nación latinoamericana permitirá acelerar el desarrollo de las demás (...)

Argentina deberá comerciar con todas las naciones de la tierra, sin discriminaciones y sin inmiscuirse en los problemas internos de otros países. El comercio ha sido, históricamente, un vínculo de unión entre los pueblos y puede cumplir (...) un extraordinario papel como factor de integración mundial.

Fieles a la concepción moral que ordena observar una misma conducta en la relaciones entre los hombres y entren los pueblos, cumpliremos todos los compromisos que el país tiene legalmente contraídos. Ello no resultará, pues, de una imposición externa, sino de una consciente y voluntaria decisión del pueblo argentino. En nuestras relaciones buscaremos siempre las vías más expeditivas y el trato más directo, que es la manera como se entienden los pueblos cuando están echando, con optimismo y esperanza, los cimientos de un mundo nuevo.


8. EN MARCHA HACIA EL FUTURO

8. EN MARCHA HACIA EL FUTURO

Nos aguarda una inmensa tarea, Tenemos que librar una lucha sin cuartel contra el atraso, el estancamiento, el desánimo y la desesperanza. Tenemos que extirpar hasta sus raíces la ignorancia, la miseria, la enfermedad y el miedo al futuro. Tenemos que aplicar toda nuestra fuerza y toda nuestra inteligencia para levantar a este país y lanzarlo hacia adelante. Habrá que construir puentes, diques, caminos, oleoductos, usinas y fábricas sobre toda la República. Habrá que volcar tractores, equipos electrógenos, talleres y máquinas agrícolas sobre todos los campos. Tendremos que multiplicar los camiones, los vagones, las locomotoras. Las alas argentinas surcarán todos los cielos y la bandera de la patria flameará sobre todos los mares como una mensajera de progreso. Tendremos que movilizar todas las energías y todos los recursos. El destino nos ha lanzado un desafío y el pueblo argentino lo ha aceptado. Tenemos que vencer, porque esta lucha sin cuartel la hemos de librar en nombre de la justicia y de la libertad.

En esta gigantesca movilización, el único protagonista será el pueblo argentino En ella no habrá conductores sino intérpretes de una voluntad multánime, que ha encontrado la hora propicia para su realización. El destino nos ha dado la tremenda responsabilidad de ocupar el primer rango de esta columna que hoy se pone en marcha. Tenemos plena conciencia que apenas somos instrumentos de una decisión colectiva, pero asumimos la plenitud de los deberes y responsabilidades que ello impone. Apelamos a las reservas morales de la patria para que nos infundan su fe y su tenacidad, para que nos guíen y nos auxilien.

Pedimos a Dios que nos conceda la fuerza necesaria para enfrentar y vencer todos los obstáculos, para tener serenidad, decisión y energía frente a las más graves dificultades, para tener capacidad y equilibrio para ser justo.

Pedimos a Dios que nos infunda la sagacidad que nos permita reconocer la mayor sabiduría e los demás y utilizarla al servicio del país.

Pedimos a Dios que nos otorgue la bondad para amar al prójimo, capacidad para inspirar confianza y humildad para reconocer nuestros propios errores.

Quiera Dios iluminar a Vuestras Honorabilidades, y guiar a este gran pueblo argentino que merece paz, libertad y progreso , por el camino de su felicidad y su grandeza. Pero también el pueblo no esperarlo todo de la Providencia y decidirse a enfrentar el porvenir con ánimo resuelto y esperanzado corazón.


sábado, 10 de octubre de 2020

Artículo 14 bis de la Constitución Nacional: su modificación.


El artículo 14 bis de la Constitución Nacional se origina por la necesidad de derogar toda norma que tuviera la firma implícita de Juan D. Perón. Pero aunque la Constitución del 49 fue derogada y la de 1853 restablecida, era imposible retrotraer de su positivización a los derechos laborales.

Es por esto que los militares llamaron a una reforma constitucional en 1957, en la que se incorporó tal como lo conocemos hoy al “Artículo 14 bis”.

La redacción de tal artículo se le atribuye al dirigente radical Crisólogo Larralde, quien en tres párrafos intentó resumir la mayoría de los novedosos derechos consagrados en la Constitución derogada.

Voy a transcribir el 14 Bis para después proceder a realizar el análisis y la modificación que estimo sería necesaria para corregir el estado de derecho que otorga el artículo actualmente.

Constitución Nacional:

Artículo 14 bis.

    • El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial.    

    • Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga. Los representantes gremiales gozarán de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo.    

    • El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna.

Análisis del primer párrafo.

En el primer párrafo hay una linea que deseo analizar y que expresa: ...”participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección”.  

Veamos: el principio protectorio es aquel que, a fin de nivelar desigualdades, establece un amparo preferente a una de las partes, busca garantizar derechos mínimos a favor de la parte más débil en la relación. Su objetivo es el respeto de la dignidad de la persona. Es un fundamento del Derecho del Trabajo pues impide que la desigualdad de poder entre el trabajador y su empleador conduzca a la explotación del primero. Este principio parte de una hipótesis de desigualdad (explotador-explotado), sin embargo hay que contemplar que el principio choca con el principio de la propiedad privada. Según la filosofía, la propiedad privada es un derecho que tienen los individuos y que surge del fundamento que determina que el ser humano es un ser que “tiene” por naturaleza; lo cual significa que es un individuo capaz de transformar la materia: “los individuos no se limitan a usarla, sino que crean nuevos valores hasta entonces inexistentes”. 

El empleador, que por lo general es un empresario, un individuo que emprende, para lograr un objetivo, que visto desde la óptica del principio de la propiedad privada es un individuo que crea a partir de una materia nuevos valores inexistentes, crea valor. Es por ello que ese valor creado le pertenece, y mientras no sea juzgado como un plus valor, el empleado no tiene porque participar de las ganancias de la empresa del empleador, como tampoco en el control de la producción, porque ambas cuestiones son privativas de la libertad del dueño de la empresa, emprendedor, etc. Lógicamente que la decisión de compartir su acervo privado queda en manos del dueño de esa propiedad, como también la posibilidad de que el empleado colabore en la dirección empresarial, si así lo dispone la dirección ejecutiva. Pero no debe ser una atribución constitucional de los empleados, bajo ningún punto de vista.

Análisis del segundo párrafo

El acto de delegación de poder, es un tema muy complejo, porque debería estar estipulado en la redacción del artículo, o sea, que condiciones particulares tiene que tener el individuo al que se le delga dicho poder (debería existir un orden de mérito para esto), y no está estipulado en el artículo analizado. 

Por otro lado, tampoco se analiza bajo que ámbito de mercado y condiciones nacionales se pueden concertar convenios colectivos de trabajo. No nos olvidemos  que el Convenio Colectivo de Trabajo es un contrato entre los sindicatos de un determinado sector de actividad y el empleador, que regula las condiciones de trabajo (salarios, jornada, descansos, vacaciones, licencias, capacitación profesional, etc). En este sentido la norma no es clara y cualquiera que no sea idóneo para ejercer el poder, puede concertar convenios colectivos, coaccionando en el momento que le parezca conveniente.

Por otra parte, que los representantes gremiales “gocen de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo”, implica que en un ámbito de falta definición del perfil de carácter incorruptible que debe tener el representante sindical, los plenos poderes para negociar pueden inducir perfectamente a un hecho de corrupción de escala considerable. Solo hay que repasar los hechos históricos de los últimos setenta años.

Análisis del tercer párrafo

Que el estado indique que otorgará los beneficios de la seguridad social, implica que se esta arrogando (obligando) la facultad exclusiva de manejar la seguridad social...como le plazca. Esto quiere decir que en nombre de dicha facultad, el estado podrá emitir, por ejemplo,  cuanto dinero sea necesario para cumplir con la autodeterminación de otorgar los beneficios que estime necesario. Volvemos a lo mismo: si el perfil del gobierno es el de un conjunto de individuos cuyo único objetivo es coptar a un conjunto de electores para perpetuarse en el poder, puede por medio de este mecanismo, lograr el objetivo que persigue. Y esta atribución que confiere la norma del 14 Bis, es uno de los pilares en que se basan los gobiernos populistas, para poder desarrollar sus políticas de esclavización de los individuos en la sociedad y mantenerlos bajo el ala del estado que siempre termina quebrado, pero siempre es protector, (tiene un contenido psicológico de heroísmo). 

Curiosamente estas mejoras de carácter social citadas en al artículo, tienden a generar un conjunto de ciudadanos dependientes de las políticas de estado (el caso de los subsidios), mientras tanto la constitución por otro lado establece que toda persona tiene derecho a la educación, la que debe estar inspirada en los principios de libertad, moralidad, y solidaridad humana. 

Así mismo tiene el derecho de que, mediante esta educación, se lo capacite para lograr una digna subsistencia, en mejoramiento del nivel de vida y para ser útil a la sociedad. ¿Entonces en que quedamos?: educamos y hacemos personas libres (Art 14; Art31), o,  ¿utilizamos vilmente el artículo 14 bis y permitimos que el gobierno populista genere esclavos que le permitan perpetuarse y hacer tropelías cuyo costo lo pagarán las generaciones que vengan?.

Es por esto que creo que en estas condiciones, hay que urgentemente modificar, acotar y mejorar el artículo 14 bis de las Constitución Nacional así esto no sucede.

 




LA NUEVA EDUCACIÓN INFORMAL EN EL CONTEXTO POLÍTICO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.

Todo aquel que ha pasado por un proceso educativo tiene la posibilidad de sentir la transformación de su propia persona, una vez que ha util...