Leandro N. Alem






Para mi la idea moral es la que puede regenerar a la sociedad.
Leandro N Alem


domingo, 8 de noviembre de 2020

 Argentina y la Empresa de Economía Social

Laboratorio del Instituto Malbrán


                                                                         Ojalá que esto pronto suceda así podrá descansar mi pena hasta la próxima vez...

Lito Nebbia

La empresa de economía social

Los argentinos hemos venido manteniendo desigualdades sociales desde antes de los representantes de la generación del 80. Fue esa camada de argentinos que bajo un marco interno de desigualdad social y un marco externo de recesión económica, aprovecharon la coyuntura y sentaron las bases del mejor período económico de nuestro país. Pero es necesario analizar con mas profundidad si esa Argentina que lucho denodadamente para construir un sistema de acción social serio, participó o no, de lo que se supone debía ser una empresa de economía social (E.E.S.). 

Para eso primero definiremos que es una empresa de economía social dentro de un marco democrático.

La empresa de economía social tiene como objetivo la producción de bienes y servicios que respondan a necesidades sociales (y entiéndase: no estoy hablando ni planteando ideas comunistas, sino mas bien de optimización del capital). Está centrada sobre la persona, sus principios y reglas de funcionamiento se basan en: 

    • Una estructura legal que asegura un proceso de gestión democrática. 

    • Actividades que favorecen (delegan) en sus miembros y en los usuarios la participación y la responsabilidad individual y colectiva. 

    • La primacía de la persona y el trabajo sobre el capital. 

    • Un propiedad colectiva del capital y los medios de producción. 

    • Su contribución se expresa en su incidencia sobre el desarrollo local y de las comunidades, especialmente por la creación de empleos sostenibles, el desarrollo de una oferta de nuevos servicios, el mejoramiento de la calidad de vida, etc. 

    • Su viabilidad económica se apoya principalmente en los ingresos que genera su actividad comercial dirigida a consumidores privados o públicos. 

Habiendo relevado los aspectos básicos de la definición de EES, podemos establecer que el manejo de los destinos de un país, deberían basarse (a grandes rasgos) en el modelo que acabamos de definir, y no es casual que muchas veces hayamos oído (incluso en la universidad en la cátedra de finanzas públicas) que la empresa mas grande de Argentina es: “Argentina S.A.”, en alusión al potencial empresarial del sector público en nuestro país,  de movida un error, ya que debería ser “Argentina Coop Ltda” y no S.A..  

Habiéndome explayado en la definición de EES e intentando empalmar la visión de empresa social con la del sector público, veamos las consecuencias de no resolver nuestras asimetrías sociales y el problema histórico de la inflación, en el marco de una EES. 

El origen de la brecha

Argentina de principio de siglo tuvo uno de los mas espectaculares movimientos migratorios que permitió generar demanda excedente, pero también contribuyó a marcar aún mas las diferencias sociales dentro del país, ...”Así llegaron nuestros ancestros, hombres de carne y hueso, que reclamaban jornadas de trabajo de ocho horas en vez de las diez o doce de aquel entonces y el descanso dominical; es decir, todas leyes que luego de casi un siglo, por voluntad de esa entelequia que es el mercado, tiende hoy a desaparecer. Ellos trajeron el sindicalismo, el socialismo, el anarquismo y, luego, en un segundo momento nuestro discurso racista vernáculo estigmatizó al inmigrante” (Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona [ISSN 1138-9788] Nº 94 (31), 1 de agosto de 2001).  

Si bien el origen de los movimientos obreros se remonta a mediados del siglo XIX (1857 se crea la Asociación Tipográfica Bonaerense), claramente podemos ver como a partir de la gran ola de migraciones de fines de siglo, comenzó una era en Argentina de fortalecimiento del sistema de sindicatos que cobró una preponderancia tal, que cuando se realiza la modificación de la constitución con el articulo 14BIS, los mismos forman parte de ese artículo. 

La situación de desigualdad social prevalece desde inicio del siglo XIX hasta nuestros días. 

Pero es importante analizar que a mediados del siglo XX, surgió una necesidad y un dirigente que debía manejar esa necesidad. Fue Juan D. Perón (JDP), que observó la desigualdad, e inteligentemente articuló unas bases para el establecimiento de un modelo de EES, el problema fue que el diseño político que implementó el gobierno para implantar la EES estimuló y generó una diferencia de clases enfrentando a los argentinos y generando lo que hoy denominamos brecha social.

Perón dijo en 1950 (y no deseo entrar en política sino mas bien deseo que se analice con detenimiento la frase): “La verdadera Democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo”. 

Por un lado, el mero hecho de hablar de “pueblo” es adjetivar de alguna forma a un sector de los ciudadanos y generar una brecha social, y segundo: no he visto en mis años de vida, que el gobierno (ni peronista, ni ninguno) “haga” lo que el pueblo quiere.  Mas bien hemos estado sometidos a la voluntad del erudismo o el totalitarismo político y el planeamiento cíclico de fórmulas que lo único que han hecho es sumirnos en el cambio de nuestra cultura soberana para convertirnos en esclavos de un sistema que no nos beneficia ni nos interesa.

Si bien Perón realizó muchas innovaciones de carácter social en el país, el costo siempre fue la brecha. 

También sentó precedentes en el estilo “ligero” de gobierno peronista, hablando de igualdad social y  vistiéndose y viviendo como un “desigual”, esa característica la seguimos observando en los líderes peronistas después de casi 75 años (Juan Domingo Perón, terminó sus dias en la casa de Gaspar Campos, previo Puerta de Hierro, Cristina Fernández de Kirchner, vive en el mejor de los sitios de Barrio Norte, a cinco cuadras del Jockey Club Argentino y Alberto Fernández alquilaba un departamento en Puerto Madero). 

Ningún dirigente peronista que haya intentado implementar una EES ha gobernado a corta distancia de la pobreza; o la falta de educación; o servicios básicos insatisfechos. Mas bien lo que han hecho es captar los actores sociales que padecen aún hoy los problemas de necesidades insatisfechas, fomentando la brecha social permanentemente, de manera tal de conseguir una importante masa de votos, que permita a dicha dirigencia peronista luchar y ganar elecciones de todo tipo y color (hoy, Fernández ha ganado las elecciones presidenciales con el 80% de los votos de CFK, dicho por el).  

Entonces, la apertura y fomento de la brecha, en términos de como se ha planteado históricamente el modelo, ha generado no solo dependencia social, sino una tremenda exposición de los ciudadanos argentinos al fracaso.

El problema de la inflación. 

Si bien el problema inflacionario es anterior a principios de siglo, con la elección de Juan Domingo Perón en 1946, se consolida el modelo de intervención estatal en la economía y se inicia un periodo de populismo macro económico. Perón trató de solucionar los problemas de la desigualdad de ingresos mediante control de precios y las políticas expansivas en el gasto estatal. Éstas fueron financiadas a través de emisión inorgánica, la cual generó un problema de inflación, que se volvería recurrente en Argentina por casi ochenta años.

Desde la década del cuarenta hasta la muerte de Perón Desde el primer dato oficial de precios al consumidor en enero de 1943 hasta la muerte de Perón en julio de 1974, fueron 14 los presidentes argentinos (incluyendo los constitucionales y los de facto). La mayor variación interanual de precios durante este período se registró a mediados de 1959 bajo la presidencia de Arturo Frondizi, con una tasa de inflación que superó el 120%. (Perón padeció el 18,8%). Sin embargo, el presidente que experimentó una mayor tasa de inflación promedio durante su período de gobierno fue el presidente de facto Alejandro Lanusse con un 63,4% de inflación anualizada en sus poco más de dos años en el poder. En el extremo opuesto se ubica Héctor José Cámpora, con una inflación anualizada de -30,1%, ya que durante su único mes de gobierno la variación de precios fue de -2,9%. Los setenta y los ochenta: de la alta inflación a la hiperinflación Los años siguientes al fallecimiento de Perón en 1974 significaron una etapa de profunda inestabilidad económica y social para la Argentina, en un contexto de crisis de la deuda latinoamericana. En términos del nivel de precios, esta conflictividad produjo que en el año 1989 se alcanzara la máxima tasa de inflación del país, bajo la presidencia de Raúl Alfonsín. La variación de precios promedio de ese año fue de 3079%, registrándose también una devaluación histórica (el tipo de cambio registró un aumento de 4771% anual con respecto al dólar). La pérdida de valor de la moneda fue tal que durante este período se realizaron dos cambios de símbolo monetario: en el año 1983 se reemplazó el Peso Ley por el Peso Argentino, y en 1985 este último fue sustituido por el Austral . El presidente que registró una mayor inflación anualizada durante el período fue Reynaldo Bignone con un 401,7%. La convertibilidad y la posconvertibilidad A partir de la Ley de Convertibilidad del año 1991 que fijó la paridad del Austral con el dólar, y la posterior sustitución de aquella moneda por el Peso, comenzó en Argentina un período de drástica reducción de la inflación y posterior estabilización del nivel de precios, (registrándose incluso en algún período deflación). Sin embargo, la inflación promedio durante la presidencia de Carlos Menem fue significativamente elevada (69,7% anual), producto de la variación de precios registrada durante los primeros años de su gobierno. Vale destacar que la inflación fue alta en su primer mandato (147,5% anual) y nula en el segundo (0% anual). La recesión de finales de los años noventa se tradujo también en un período de deflación: durante los dos años de la presidencia de Fernando de la Rúa la variación de precios fue negativa, con una tasa anualizada de -1,1%. La devaluación de 2002 impactó en el nivel de precios durante la presidencia de Eduardo Duhalde que tuvo una inflación anualizada de 29,3%. Tras un período de estabilidad de precios, la inflación volvió a ser un tema de preocupación nacional desde 2007, cuando la tasa anual superó el 20%. Estos niveles de inflación (no reflejados en los indicadores oficiales de precios, que fueron sistemáticamente alterados hasta 2015) caracterizaron a la mayor parte de los años de gobierno de Cristina Kirchner. La administración de Mauricio Macri, enfrentada a los efectos inflacionarios de la unificación cambiaria y la actualización de las tarifas de los servicios públicos (que habían estado virtualmente congeladas durante más de una década), a la fecha no ha conseguido reducir estos guarismos.

Como se puede observar, los argentinos hemos tenido que coexistir con este problema y sus derivados desde tiempos “sin memoria”. La brecha social y económica que ha originado la inflación con la consecuente pérdida de costumbre de ahorrar en moneda doméstica y el cambio cultural que ello ha implicado (hoy los argentinos consumimos en pesos y ahorramos en cualquier otra cosa, fruto del constante descreimiento del peso) ha transformado nuestro ADN cultural para generar un alteramiento genético en términos de sociedad. Hacer acción social en Argentina en base a endeudamiento es absolutamente incompatible con el objetivo de ahorrar en pesos y mantener estabilidad monetaria.

El mal diseño de la estrategia de financiación de políticas de acción social, políticas ideadas para sostener el objetivo primordial de la EES, ha generado un paradigma de lo que “no debe hacerse” si se quiere ser exitoso en la empresa de economía social. Y no se debe echar la culpa al “peronismo”, o al “radicalismo”, o al de turno, es un gran problema que hemos generado los argentinos por falta de control monetario y para remediarlo, amerita que nos comportemos como sociedad y no como una grieta flotando en el éter de la historia, sin rumbo aparente.  

¿Que pasó con la oportunidad?

Pues el tiempo corrió, y a lo largo del mismo los gobernantes que tuvo el país se debatieron entre las políticas sociales sostenidas a base de emisión monetaria, (producto del mandato constitucional establecido) y las políticas de desarrollo e infraestructura. Pero acá debemos hacer un “parate” para analizar cuales son razonablemente las políticas de una EES. 

En una primera instancia diremos que la productividad de la EES no se mide exclusivamente en función de criterios e indicadores financieros clásicos sino que toma en cuenta su utilidad social y su contribución al enriquecimiento colectivo.

Fijémonos que parecido tenemos con los gobiernos históricos de Argentina que sin importar la performance financiera (emisión y endeudamiento) han mostrado y demostrado que con obras de infraestructura “han puesto al país en el pedestal de las naciones en vías de desarrollo” (década del sesenta , setenta y ochenta) o a la categoría de países emergentes (fines del siglo veinte y principios del veintiuno). Pero nunca se ha puesto énfasis en la importancia de generar PRODUCTO. 

Todos los políticos se han llenado la boca de palabras esperanzadoras y de la necesidad de generar mayor cantidad de actividad en el sector productivo, pero la verdad es que ninguno ha querido realizar las reformas necesarias para elevar la producción a un activo de primera necesidad. Eso conlleva un costo político que ninguno quiere asumir. Es más: todos se han recostado en el viejo modelo agro exportador de principios del siglo XIX para hacerse de los dólares necesarios para para volver a re negociar deuda. Volviendo al tema anterior, si miramos las estadísticas de pobreza de Instituciones como las Naciones Unidas, seguimos siendo un país con graves deficiencias de infraestructura, porque todavía encontramos “pozos ciegos” en zonas residenciales de casas millonarias. 

Yo me pregunto: ¿En que hemos fallado?. ¿Por que no podemos manejar una empresa de economía social como debemos?. ¿Es que realmente nuestro objetivo es la utilidad social y el enriquecimiento colectivo?, ¿o la utilidad particular y el enriquecimiento de un estamento de la sociedad?.

La máquina de producir. 

El crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para el período 1913-2013 creció a un ritmo de 2,7% anual. Los últimos 30 años de siglo pasado la tasa de crecimiento promedio del PBI fue de solo 3.1% en los setenta, -1.25% durante los ochenta y 5.1% durante los noventa. Si estuviéramos en el año 2000, podríamos decir que Argentina había logrado un importante avance. Sin embargo, en el año 2001 el producto cayó en 4.4% y en 2002 lo hizo en 10.9%. La línea de tendencia para esos treinta años se acerca al 0%, indicando que la economía argentina ha estado prácticamente estancada durante este periodo. Desde el año 2008, la economía argentina dejo de crecer en términos per cápita. El PBI encadenado creció solo un 1,4% promedio anual para el periodo 2008-2014. Tomando en cuenta el crecimiento de la población entre censos, el crecimiento del PBI per cápita habría sido nulo, declinación no reconocida en el cálculo oficial del INDEC tanto en la vieja base como en la “nueva”. Este fenómeno se manifestó durante todas las décadas, todos los gobiernos, y a pesar de diferentes modelos de desarrollo (sustitución de importaciones, populismo, economía de mercado). Argentina, al contrario de la estimaciones oficiales, ha sido el país con menor crecimiento del PBI en Latinoamérica. ¿Que significa esto?. Simplemente que la capacidad de financiamiento para políticas de acción social, se ve sujeta a la emisión de dinero, porque al no crecer el producto no entra el dinero físico necesario para compensar la expansión del gasto del gobierno. Conclusión: mas deuda e inflación.  

Como si fuera poco la Constitución Nacional, con la modificación y la introducción del artículo 14Bis en 1953, establece que: “El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna”. 

O sea que el estado esta absolutamente obligado sea como fuere a cumplir con estas (y otras) obligaciones financiando como sea (puede usted sacar sus propias conclusiones). También establece garantías de orden laboral y sindical, pero si no hay crecimiento del producto ¿como vamos a estar hablando de garantizar condiciones dignas, salario justo, etc?. No hay producto: no hay oferta de trabajo, entonces no hay mucho por garantizar…


Mauricio Macri ha perdido una gran oportunidad histórica puesto que ha sido “el menos demagogo” de los presidentes modernos argentinos (incluso ha terminado su mandato como presidente no peronista, cosa que no sucedía hace muchísimo tiempo en el país), no ha tenido que lidiar para inventar el sistema de endeudamiento gubernamental, tampoco ha tenido que descubrir las políticas keynesianas y aplicarlas por vez primera como si el país fuera un conejillo de indias, pero tampoco ha podido romper con el maleficio del endeudamiento y el ahorro en “no pesos”;  y como si fuera poco, mandó a la mitad de los argentinos a una situación muy delicada de falta de “enriquecimiento colectivo”. 

Macri no ha logrado ponerle el cascabel a la empresa de economía social. Y no es que no ha dado prioridad a temas de índole social (el último presupuesto de Macri para cuestiones Sociales o de la Seguridad social fue de 40.100 millones de dólares aproximadamente), sino que su criterio para generar enriquecimiento colectivo, ha sido implementado desde la óptica de un estamento que relativiza las consecuencias sociales de un ajuste de cuentas de unos sectores en pos de otros. 

Los datos parecieran ser en términos de comparación con el anterior gobierno, no muy diferentes, pero el costo financiero y político de asumir y llevar a cabo la organización del sector público, sumado a obras de infraestructura que a veces se tornan invisibles y cuya “utilidad” se diluye en el uso social de la mismas, (cuando existen sectores de la población que ameritan “urgente tratamiento”), ha sido uno de los grandes traspiés de su gobierno. 

El impacto socio económico del aumento de la pobreza ha sido también el determinante para que aquellos sectores del electorado que aún acompañaban al macrismo incluso hasta antes de las PASO, se haya hecho a un costado y haya decidido no acompañar mas este tipo de gobierno.  Vuelvo a repetir: La empresa de economía social tiene como objetivo la producción de bienes y servicios  que respondan a necesidades sociales. Está centrada sobre la persona. Ella y solo ella es el pilar que sostiene la filosofía por la cual se creó la EES y eso es lo que debe priorizar a la hora de tomar cualquier decisión política (si se desea una política efectiva). 

Consideraciones finales

La República Argentina no puede manejarse con políticas de endeudamiento, porque lo que en un principio ha podido ser la solución, se ha convertido en un veneno que no permite concebir una moneda soberana, ergo, estamos destinados a padecer los problemas con los que lidiamos desde siempre si no diseñamos un modelo económico y social con soberanía monetaria. 

Si bien la acción social es un tema prioritario en la agenda de cualquier gobierno, la producción (la generación de riqueza) debe ser un tema resuelto a la hora de analizar como distribuir socialmente. Es absolutamente imposible sentar las bases de un sistema de acción social robusto, estable y generoso, si no se tiene resuelto de ante mano el modelo de producción que generará la riqueza necesaria para sustentarlo. El financiamiento externo que nos subyuga y nos ahoga es la consecuencia básica de haber priorizado mal.

La inflación se ha convertido en Argentina, la toxina que no nos permite la subsistencia en el modelo EES y aún si como dicen algunos economistas “un poquito de inflación es buena para el funcionamiento del modelo” (y suscribo aunque parezca mentira), cualquier argentino que escucha la palabra “mágica”, inmediatamente migra sus necesidades de ahorro a cualquier otro activo, en lo posible muy lejos de nuestro vapuleado peso. Y esto sucede por el abuso de haber vivido y crecido con financiamiento externo desde el siglo XIX (no nos olvidemos que ya en En 1873 se produjo la primera crisis económica mundial del nuevo sistema capitalista en formación, que se extendió hasta el fin de la década y amenazó la posibilidad de que el Estado argentino pudiera pagar los intereses de su deuda externa). 

Las brechas que se generan en la sociedad no necesariamente provienen de actitudes demagógicas, también se generan por mal diagnóstico o malas asesorías, o sobretodo, inconsistencia de los objetivos de gobierno. 

Se debe hacer un análisis profundo de la enfermedad para diagnosticar cual es la mejor solución a implementar y no descuidar otros asuntos que pueden generar malestar en el futuro. No es posible sostener este (o cualquier) sistema político en el tiempo, sin un estudio pormenorizado de la realidad social que nos permita lograr para todo el conjunto de la sociedad un estado de riqueza colectiva. 

Por último, es absolutamente inviable mantener tres casas, con un sueldo mínimo y seis tarjetas de crédito, porque a la larga el quebranto es inexorable..



jueves, 5 de noviembre de 2020

(Grandes hombres del radicalismo) Hace 60 años Arturo Frondizi diagnosticaba la Argentina de los 60's y enunciaba una posible solución al problema actual.




Encuentro John F. Kennedy y Arturo Frondizi

"Como Jefe Supremo de la Nación el Presidente no hará política".

                                                                                Arturo Frondizi.

Reflexión:

El profundo diagnóstico que sombríamente comunicó Arturo Frondizi a los argentinos en su discurso inaugural, contiene similitudes con los problemas que padecemos 60 años después, en la gestión de Alberto Fernandez.  El discurso comienza con una radiografía de la época y desarrolla los conceptos que a juicio del presidente Frondizi ayudarían a sacar al país de la profunda recesión en la que se encontraba, (lógicamente deberá el lector analizar las medidas de coyuntura en el contexto de una Argentina de 1960 y extrapolar a la Argentina de 2020).

He aquí el discurso:

 DISCURSOS PRESIDENCIALES: 1º DE MAYO DE 1958

        1. INTRODUCCIÓN


        1.1 Reencuentro de los argentinos

        1.2 Marchar todos juntos


INTRODUCCIÓN

La Nación Argentina inicia hoy un nuevo período constitucional ya que se instala, en todos los poderes del gobierno a hombres elegidos por el pueblo (...) En lo profundo, este acto inicial está presidido por una idea moral: la clara e inequívoca voluntad de reencuentro argentino y de reanudar el desarrollo nacional.

Este acontecimiento se produce en excepcionales circunstancias históricas (...) Los problemas económicos que tradicionalmente han demorado el progreso nacional, suman ahora dimensiones que parecen superar las energías y los recursos disponibles para su solución (...) A partir de estos momentos, dos perspectivas se abren para nuestra patria. O seguimos paralizados en nuestro desarrollo empobreciéndonos paulatinamente, estancados en nuestra pasiones, descreídos en nuestra propia capacidad y nos despeñamos en el atraso y la desintegración nacional; o, en cambio, cobramos conciencia de la realidad, imprimimos un enérgico impulso y nos lanzamos, con decisión y coraje a la conquista del futuro por el camino del progreso y de la grandeza del país.

Hora crítica, sin duda, pero hora hermosa también esta coyuntura histórica que pone en nuestras propias manos, en las manos de las mujeres y los hombres de esta Argentina viviente, el destino de la patria. De nosotros, protagonistas del momento histórico depende que el país languidezca o que la Nación desarrolle todas sus posibilidades latentes, sobre la base de las reservas morales y espirituales de su pueblo (...)

Por su magnitud, la empresa que nos aguarda no puede ser de un hombre ni de un grupo de hombres. Es tarea de todo el pueblo argentino, e implica, también, una responsabilidad compartida por todos(...) nadie debe esperar que todo provenga del gobierno. El Poder Ejecutivo cumplirá su parte, prestando la ayuda que sea necesaria y estimulando la acción de las fuerzas creadoras que residen únicamente en el seno del pueblo.

        1.1 Reencuentro de los argentinos

Para que se pueda llevar a cabo esta empresa (...) es condición previa e indispensable sellar definitivamente el reencuentro de todos los argentinos y alcanzar una plena y efectiva paz nacional. Debemos eliminar los motivos de encono, los pretextos de revancha (...) debemos extirpar de raíz el odio y el miedo del corazón de los argentinos. Recibimos y valoramos todo el pasado, con su grandeza y sus debilidades, pero ese pasado queda a nuestras espaldas. No nos volveremos a remover las culpas ni a deslindar responsabilidades que, allí, desde hoy, quedan para que las juzgue la historia (...)Cerramos una etapa para poder dar, entre todos, un gran salto adelante.

       1.2 Marchar todos juntos

A partir de hoy gobernaré para todos los argentinos y reclamaré el concurso de cuantos comparten los anhelos el pueblo, cualquiera sea su militancia política y sin otra condición que su honestidad y su capacidad (...) Debemos terminar con el sectarismo y la intolerancia para emprender una tarea fecunda basada en el respeto para con el adversario, el estudio en común de los grandes problemas nacionales y la participación de los más capaces en las tareas concretas(...) Para que el esfuerzo a cumplirse sea realmente fecundo el estado de derecho debe ser puesto al servicio de un objetivo dominante: impulsar el desarrollo nacional sobre un fundamento de justicia social y de absoluta vida moral.

       

 2. BASES POLÍTICAS DEL DESARROLLO NACIONAL

            2.1 Significación del estrado de derecho

            2.2 El hombre como ser sagrado 

            2.3 Federalismo y vida municipal


        2.1 Significación del estado de derecho

(...)La Constitución prevé, sabiamente, el equilibrio y el funcionamiento armónico de todos los poderes del Estado, sobre la base del acatamiento a la voluntad, a los derechos y a la realización del pueblo argentino. Sus disposiciones regulan las funciones, las atribuciones y la interdependencia de los poderes, reservando el veredicto final al pueblo que lo pronuncia a través del comicio limpio. Por encima de la organización constitucional sólo está el pueblo, de quién provienen nuestros mandatos y a quién rendiremos cuenta de su cumplimiento. En las urnas que deciden el futuro del país, se enmiendan también los errores cuando los gobiernos equivocan el rumbo del destino nacional. (...) debemos tomar conciencia de que el orden jurídico crea responsabilidades y que cada uno debe sacrificar algo de sí para no interferir el derecho ajeno. Todos tienen que contribuir, con su parte de tranquilidad, al orden institucional y al orden público, únicos que harán posible el goce de los beneficios de la libertad. Es decir, habrá libertad dentro de la Constitución y orden dentro de la libertad.

        2.2 El hombre como ser sagrado

Respetaremos los derechos humanos porque así lo ordena la Constitución y las leyes, pero, además, porque ese respeto forma parte de nuestra concepción del hombre como ser sagrado (...) Preservaremos la integridad de la familia, en sus bases morales, económicas y jurídicas. Deberán proveerse los medios que posibiliten una vida familiar digna y decorosa: educación de los hijos, atención de su salud y sólida formación espiritual. Dentro del gran esfuerzo nacional que emprenderemos, la juventud hallará el ámbito propicio para hacer valer su derecho a una vida plena y gozosa, que le brinde bienestar, capacitación y cultura. El empuje de la juventud será uno de los poderosos motores del gran impulso que cobrará la Nación.

        2.3 Federalismo y vida municipal

(...) Limitado a formas aparentes, desprovistos de substancias, no ha podido impedir el empobrecimiento del interior del país ni su creciente sujeción a las concentraciones portuarias. No son los elementos disociadores, sino los principios de solidaridad e integración nacional que inspiraron el mantenimiento y consolidación de los pactos preexistentes, los que deben orientar la efectiva acción federalista.

El fortalecimiento de las bases concretas del régimen federal no debe hacernos olvidar que constituimos, como Nación, una unidad de destino. Ese sentido de unidad nacional debe prevalecer en cada uno de los aspectos del desarrollo material y espiritual de las regiones argentinas.

El federalismo (...) ha sido (...) un factor de integración nacional, y esa concepción debe ser rigurosamente preservada frente a los embates de quienes , amparándose en una afirmación localista de las autonomías provinciales, propugnan una versión mal Ilamada federalista de la economía, ajena a la realidad y a los bien entendidos intereses de las respectivas provincias, cuya suma constituye la Nación Argentina. Las riquezas del país son patrimonio de todos los argentinos y solamente un desarrollo armónico del país en su conjunto puede aprovechar por igual a todos sus hijos

(...) Con respecto de los municipios es allí donde , en la vida comunal, que se ejerce verdaderamente la democracia. (...) Asegurar la vida municipal equivale , pues, a tanto como fortalecer en sus propias raíces la vida democrática(...)


        3. BASES ECONÓMICAS DEL DESARROLLO NACIONAL

3.1 Panorama económico actual / 3.1.1. Los gastos públicos / 3.1.2 La balanza de pagos / 3.1.3 El Proceso inflacionario / 3.2 Fe en el país y en el pueblo / 3.3 Los males de la burocracia / 3.4 Condiciones básicas del desarrollo económico / 3.5 Fines y medios del desarrollo económico / 3.5.1 Comercio exterior / 3.5.2 Política financiera / 3.5.3 Inversiones extranjeras / 3.5.4 Política energética / 3.5.5 Siderurgia nacional / 3.5.6 Integración del agro / 3.5.7 Función económica del Estado / 3.5.8 Integración latinoamericana

    

3. BASES ECONÓMICAS DEL DESARROLLO NACIONAL

La vida jurídica e institucional de la Nación se asienta sobre una realidad concreta: la realidad económica y social. No basta defender y propugnar la libertad. Hay que establecer y mantener condiciones objetivas que permitan el goce universal de la libertad y el ejercicio de los derechos. Un hombre necesitado, como un hombre atemorizado, no es un hombre libre.

        3.1 Panorama económico actual

La situación económica del país es dramática. El tesoro nacional está exhausto y los recursos normales que deben concurrir a sufragar las expensas de la Administración Pública no alcanzan en forma alguna a cubrir los enormes gastos comprometidos. Por el otro lado, las magras reservas de oro y divisas que aún quedan en el Banco Central,

están afectadas a obligaciones financieras de forzoso cumplimiento (...) A esos dos desequilibrios básicos hay que agregar, con sus complejas derivaciones económicas y sociales, la vigencia de un proceso inflacionario, para cuyo aceleramiento se han dado ya todas las condiciones requeridas.

Si mantuviéramos la política económica seguida hasta este momento, el país se vería abocado, a muy corto plazo, a la cesación de pagos internos y externos. Pero el gobierno ha de adoptar, con la urgencia y decisión que exigen las circunstancias, la medidas necesarias para que ello no ocurra.

La gravedad de la situación ha pasado quizás inadvertida, tras un volumen de gastos que, al tiempo que infundía una falsa euforia, contribuía a acelerar el proceso.. El país deberá atenerse a los hechos consumados y sólo cabe ahora enfrentar los problemas, con la fe que inspiran la voluntad y la capacidad nacional.

            3.1.1. Los gastos públicos

Los gastos del Estado han alcanzado considerable volumen (...) este déficit no podrá reducirse(...) Como prueba de la deformación de las finanzas públicas a que ha llegado el país, bastará señalar que el 43% de los gastos corrientes de la administración pública(...) tendrá que ser atendido con recursos distintos a los provenientes de las normales fuentes impositivas. Eso significa transferir a las futuras generaciones gran parte de la carga financiera originada por los gastos de funcionamiento de la administración en violación de todas las sanas normas que rigen la hacienda pública. Es evidente que el país ha perdido el contralor sobre los gastos del estado (...) El gobierno encarará el problema y dará cumplimiento estricto de las obligaciones contraídas.

              3.1.2 La balanza de pagos

No es menos grave la situación que se plantea en el orden de los pagos al exterior(...)Era previsible, con mucha antelación que llegaría el momento en que el agotamiento de las reservas monetarias y la utilización de los créditos externos, expondrán al país a graves consecuencias. Sin embargo poco o nada se ha hecho para evitarlo. En cambio, se han empleado para importar artículos superfluos, suntuarios o que el país ya produce, divisas que ahora escasearán para la incorporación de bienes y productos indispensables (...)

            3.1.3 El Proceso inflacionario

El proceso inflacionario (...) se encuentra agravado en la actualidad. (...) La experiencia ha demostrado, unas vez más, que para detener el alza del costo de la vida es indispensable desarrollar una política económica y social tendiente a crear más riqueza y a distribuirla con arreglo a normas de equidad.

No es reduciendo el consumo sino aumentando la producción como habremos de lograr el equilibrio y obtener una moneda (...) estable. El forcejeo entre los precios y los salarios es consecuencia de la legítima resistencia de los distintos sectores de la población a aceptar un decrecimiento de su nivel de ingresos, paralelo al proceso de empobrecimiento a que está sometido el país.

Hay que invertir ese proceso, para buscar el equilibrio en una economía de abundancia, en donde cada aumento de salarios signifique una conquista real y efectiva del trabajador en el goce de mayores bienes. Las riquezas potenciales del país justifican que el esfuerzo se canalice en esa dirección y sólo esperan, para convertirse en realidad, el esfuerzo solidario de los argentinos.

        3.2 Fe en el país y en el pueblo

El panorama que acabamos de exponer refleja, someramente, la gravedad de la actual situación económica (...) Queremos que el país sepa dónde está para apreciar mejor la magnitud del esfuerzo que debe realizar. Lo único que interesa es saber qué se debe hacer y cómo tenemos que hacerlo. Si no tuviéramos, como tenemos un pueblo con férrea voluntad de realizarse como nación, esta situación sería catastrófica (...) Esa realidad dramática e imperiosa, obra como estímulo y desafío a la inteligencia creadora, a la capacidad y a la voluntad de realización de todos los argentinos.

Estamos en crisis, pero no le tenemos miedo a la crisis. Sabemos perfectamente que, ante dificultades concretas, cada uno de nosotros hará un examen de conciencia acerca de su responsabilidad y se preguntará qué puede hacer a favor de la Nación. Frente a la tarea que nos espera, reiteramos nuestra profunda fe en el país y en cada uno de sus hombres y mujeres.

Además conocemos el objetivo a alcanzar y sabemos cómo hacerlo. Nuestra meta es lograr una economía de abundancia. El camino para lograrlo es promover una rápida y poderosa capitalización nacional, sobre bases de justicia social, e imprimir un enérgico impulso de desarrollo, que el país está totalmente capacitado para emprender.

        3.3 Los males de la burocracia

(...) La carga financiera de la administración pública no solamente deprime la actividad productiva. Es un factor inflacionario que afecta la estabilidad monetaria y el desarrollo económico. Es necesario e impostergable iniciar una acción de austeridad y racionalización que permita detener el proceso de hipertrofia administrativa tanto en el orden nacional como en el provincial y municipal. Es necesario que los que asumen el gobierno, a todo lo largo del país, lo hagan con el convencimiento de que han sido elegidos para desempeñar un servicio a la Nación y no para gozar de las ventajas del poder y extenderlas a las personas de su relación familiar o política.

Debemos combatir los males de la burocracia como uno de los principales factores que paralizan el esfuerzo nacional(...) Para impulsar su propio progreso el país necesita una Administración pública eficiente, ágil y moderna. (...) No ignoramos que el objetivo es de difícil realización puesto que la dislocación financiera ha alcanzado proporciones imposibles de corregir a corto plazo(...) pero la solución más efectiva es dar fuerte impulso a la actividad privada de carácter productivo para crear fuentes de trabajo más provechosas y atractivas que el empleo público y ofrecer un destino menos limitado e infecundo a los miles de jóvenes, que consumen en la burocracia su capacidad de trabajo y de creación

        3.4 Condiciones básicas del desarrollo económico

La promoción del desarrollo nacional, objetivo fundamental de nuestra política económica, debe ser llevado a cabo en todos los planos de la actividad del país. Para que ello sea posible, es indispensable que exista un clima de tranquilidad, seguridad y estabilidad.

El establecimiento del orden jurídico y de una justicia independiente que proteja al ciudadano contra los excesos del poder administrador, son condiciones indispensables para el progreso económico. Lo mismo, el respeto por las obligaciones contraídas. No debemos apartarnos de esos principios, ni aún en aquellos casos excepcionales en que la violación de la norma jurídica pareciera justificarse en la defensa de un concreto interés nacional puesto que el simple quebrantamiento de la juridicidad origina la incertidumbre, promueve la estabilidad y concluye causando al país más daños de los que se pretendieron prevenir.

La existencia de garantías jurídicas concretas para las personas y los bienes es condición necesaria pero no suficiente. El gobierno debe contribuir creando condiciones que permitan la formulación y desarrollo de programas de largo alcance. La inestabilidad y los cambios de orientación oficial desalientan a los hombres de empresa, puesto que nadie se atreve a trazar planes para el futuro si no está seguro de que las condiciones tomadas como punto de partida se han de mantener en el plazo previsto. Si no puede haber previsión, tampoco habrá inversión. Y sin inversiones productivas y realizadoras el sistema económico languidece y declina el bienestar de la población.

Todo gobierno ha de tener un programa. Al que ha de ajustar su conducta. Debe definir claramente sus propósitos y llevarlos a la práctica sin dislocar el sistema económico ni paralizar el proceso productivo. Los gobiernos deben proponerse, sobre todo, objetivos realizables y no aventuras teóricas despojadas de contactos con la realidad inmediata. Por nuestra parte estamos resueltos a dar soluciones concretas a los problemas concretos (...) Los programas de acción y las medidas prácticas serán sometidas a la discusión pública y elaborados previa consulta con los sectores que puedan aportar un conocimiento directo de la realidad, al que no siempre tiene acceso el funcionario público. Los distintos sectores sociales interesados participarán activa y responsablemente en la discusión y elaboración de los planes de desarrollo económico nacional. (...) Nadie debe ser testigo, sino actor real y consciente del quehacer histórico.

        3.5 Fines y medios del desarrollo económico

La finalidad de la política económica será emplear mejor los recursos productivos como único medio valedero para obtener el más alto nivel de vida posible (...)Aumentar la producción y posibilitar su más equitativa distribución son los dos objetivos que deben ser armonizados. Un aumento del conjunto de la riqueza que produce el país, que no aproveche a toda la población no es un bien socialmente apreciable. Una distribución que desaliente el esfuerzo productivo concluye por empobrecer a todos. La política económica ha de procurar encontrar y mantener el punto de equilibrio entre la fuerza dinámica de la creación individual y los principios de equitativa distribución impuestos por la solidaridad social. La creación de riqueza exige un incremento sustancial del ingreso nacional, una movilización integral del esfuerzo productivo del país y un aprovechamiento pleno de todos los recursos disponibles. Para que este esfuerzo sea duradero, deberán fortalecerse, al mismo tiempo, las bases concretas del desarrollo nacional y deberá emprenderse una acción conjunta de con los países limítrofes y vecinos.

            3.5.1 Comercio exterior

En el estado actual de nuestra economía, basada principalmente en la comercialización de productos agropecuarios, el ingreso equivale a trazar una nueva y enérgica política de comercio exterior(...) esta situación deberá ser corregida con una mejor orientación del intercambio, la diversificación de los mercados y la celosa defensa de los valores de la exportación. Pero a corto plazo la única solución efectiva consistirá en limitar las importaciones a lo imprescindible(...)

La limitación racional de las importaciones no afectará a la economía del país, puesto que, históricamente el desarrollo económico ha sido más demorado por el exceso que por la falta de importaciones. Gran parte de nuestros recursos naturales y de nuestras posibilidades industriales no han sido explotadas en razón de una excesiva dependencia de manufacturas y productos de importación. En la medida en que se reduzca esa dependencia, aumentará la actividad económica del interior del país, gracias a la aparición de nuevas fuentes de producción y de trabajo, que darán bases más firmes al desarrollo nacional.

            3.5.2 Política financiera

La política fiscal, monetaria, crediticia y cambiaria deberá servir de estímulo a la producción útil a la colectividad alentando a quien crea riqueza y desalentando al especulador y al ocioso que participa de aquella sin contribuir a su formación(...) puesto que el préstamo a interés, la inversión inmobiliaria o la especulación proporcionan a sus titulares, beneficios superiores a los que obtiene quien arriesga su capital y afecta su trabajo personal a la creación de bienes. Habrá que revisar el sistema impositivo argentino para que pueda desempeñar su función de promoción económica y de equilibrio social. Será necesario también proporcionar al productor los recursos crediticio que lo liberen de la sangría permanente de la usura, que desalienta la actividad creadora, ahuyenta la inversión, limita la producción y se traduce en una elevación artificial de costos y precios, con la consiguiente repercusión en los hogares humildes.

El ahorro nacional deberá ser encausado hacia la inversión productiva, evitando su transferencia al exterior o su aplicación a finalidades especulativas. El Estado adoptará todas las medidas que crea necesarias para que el mercado de valores vuelva a ser una importante fuente de recursos para la expansión de las empresas nacionales

            3.5.3 Inversiones extranjeras

El mayor aporte a la capitalización del país , deberá provenir del esfuerzo y de ahorro nacional, pero la capacidad de ahorro local es todavía insuficiente para financiar el ritmo de progreso que se necesita. En tales condiciones, el capital extranjero , aplicado a inversiones productivas, opera como factor de aceleración del proceso.

Las nuevas industrias que se instalen tenderán, en su emplazamiento geográfico, al fomento de las economías regionales y a la creación de centros productivos en el interior del país, basados en el aprovechamiento de los recursos locales. El régimen fiscal y la política crediticia estarán al servicio de ese objetivo que exige, entro otras medidas, el restablecimiento del Banco Industrial como proveedor integral de las necesidades del desenvolvimiento de las empresas industriales.

            3.5.4 Política energética

Conjuntamente con la promoción industrial, deberá impulsarse (...) el aprovechamiento de las riquezas energéticas y mineras(...)Esta riqueza debe dejar de ser potencial para convertirse en una realidad al servicio del progreso y del bienestar nacional (...) Aceptaremos la participación del capital privado en la medida que los recursos oficiales sean insuficientes, pero sin dar Iugar a concesiones ni a renuncias del dominio del Estado sobre la riqueza preexistente. (...)Atento a la importancia vital que para el porvenir del país tiene la explotación de nuestro petróleo, asumiré personalmente la responsabilidad de dirigir Yacimientos Petrolíferos Fiscales, requiriendo a sus funcionarios, técnicos y trabajadores, el más amplio concurso, para el cumplimiento de su misión que hace al bienestar de los ciudadanos y a la independencia y grandeza de la patria.

            3.5.5 Siderurgia nacional

Deberá imprimirse, también, fuerte impulso a la siderurgia, que es otra garantía de progreso y soberanía nacional. Las puesta en macha de la planta de San Nicolás tendrá prioridad absoluta en los programas de ejecución. Activaremos la explotación de los yacimientos de carbón de Río Turbio y de hierro en Sierra Grande y continuaremos con la ampliación de las plantas de Zapla. La creación de una poderosa industria pesada constituye actualmente el basamento indispensable para todo programa de desarrollo e integración económica nacional. Mientras no logremos alcanzar ese objetivo en nuestro país, será altamente beneficioso concertar acuerdos de abastecimiento de materias primas con países sudamericanos que cuentan con esos materiales y ofrecen amplio merado para nuestra producción.

            3.5.6 Integración del agro

La promoción de una pujante industria será hecha dentro del cuadro de integración económica que constituye la clave de nuestro desarrollo nacional. Dentro de este cuadro, el agro amplía y profundiza su función económica como factor de progreso técnico y social.(...) De la riqueza que genera este sector provienen los recursos externos del país , que son aprovechados por toda la población. Esta transferencia de ingresos está acarreando crecientes penurias económicas al productor agrario. El remedio consiste en elevar la capacidad productiva de todos los sectores económicos(...)

Este desarrollo significa también progreso para el agro. Permitirá tecnificar y mecanizar las tareas rurales, diversificar la producción e incorporar a la vida del hombre de campo todas las ventajas de la civilización. Esta elevación del nivel de vida significará, a su vez, una ampliación del mercado de consumo interno, o sea, un nuevo estímulo para la economía nacional.

Junto a estas conquistas técnicas, deberá resolverse el más agudo problema que aqueja a trabajadores y productores rurales: el acceso a la tierra por cuantos quieran hacerla producir, y la estabilidad del hombre de campo y su familia en la tierra que trabaja. Ambos aspectos constituirán preocupaciones principales de nuestro gobierno, pues el campo, como en las restantes actividades económicas, la seguridad y la estabilidad son requisitos indispensables de todo progreso.

            3.5.7 Función económica del Estado

Durante nuestro gobierno, el Poder Ejecutivo no propiciará nuevas estatizaciones, pues consideramos que los graves problemas económicos que afronta hoy el país, no se resolverán transfiriendo actividades del sector privado al sector público(...) ello no significa que deba darse un paso atrás a lo ya hecho. Las empresas nacionalizadas deben se mantenidas como tales y, en este sentido, las decisiones adoptadas deben considerarse irreversibles. En cambio deberá imprimirse a las empresas estatales la eficiencia que el país reclama. Cuando una empresa privada produce a costos antieconómicos no obtiene ganancias y va a la quiebra. Pero cuando las pérdidas se producen en las empresas estatales, los recursos se obtienen de los fondos del Estado, es decir, los carga todo el pueblo. Para que cada uno asuma sus responsabilidades, el país va a conocer los costos de producción de las empresas nacionalizadas. Sus administradores rendirán cuentas periódicamente y se publicarán los planes de inversión y las cuentas de explotación. La subvención del Estado debe ser la forma de asegurar una prestación de servicios a precios inferiores al de su racional costo de producción, y no una manera de disimular la ineficiencia de la dirección y de despreocupar a ésta acerca de los resultados económicos de la explotación.

En la medida en que no se altere el dominio y el contralor público sobre la actividad estatal, puede darse participación a la empresa privada, mediante contratos de locación de obra, de servicios o suministros de elementos.

Las empresas nacionalizadas deberán tratar, asimismo, de producir al más bajo costo pero no sobre la base de un excesivo esfuerzo del hombre que trabaja. La justicia que reclamamos para el obrero de las empresas privadas debemos comenzar por respetarla y hacerla efectiva en las empresas del Estado, es decir, del propio pueblo argentino.

            3.5.8 Integración latinoamericana

Una acción conjunta de las naciones latinoamericanas puede influir decisivamente en el desarrollo e integración nacional de cada una de ellas. Invitamos a los gobiernos de esos países hermanos a defender en el mercado mundial los precios de sus producciones nacionales, a luchar contra las discriminaciones que se hacen respecto de nuestros países y a combatir el "dumping". Breguemos por la diversificación y ampliación de nuestros mercados y por la elaboración y ejecución de planes conjuntos para el desarrollo industrial nacional.

Es necesario que los países de América Latina actúen coordinadamente frente a los organismos internacionales y las potencias inversoras, a fin de defender concretamente las posibilidades de nuestros respectivos desarrollos. Esta política conjunta debe conducirnos a acuerdos bilaterales y regionales, con vistas a la constitución de un mercado común latinoamericano, como culminación de los procesos previos de integración y desarrollo nacionales.


    4. BASES SOCIALES DEL DESARROLLO NACIONAL

        4.1 Costo de la vida

        4.2 Democracia sindical

        4.3 Responsabilidad de todos los sectores


    4. BASES SOCIALES DEL DESARROLLO NACIONAL

Hemos debido referirnos con algún detalle a la situación económica del país porque en ella se dan los problemas más graves y los que reclaman más urgente solución. También la realidad social presenta síntomas de malestar y de anormalidad.

        4.1 Costo de la vida

Frente al hecho comprobado de que la relación entre el salario y el costo de la vida ha sufrido una profunda variación que perjudica a los trabajadores, el gobierno acordará un aumento de emergencia. Esta medida es indispensable para compensar el encarecimiento de la vida y permitir una vida digna y decorosa a todos los trabajadores manuales e intelectuales. La inspira no sólo el principio de justicia social, sino también el interés de todo el país, porque cuando se reduce la capacidad adquisitiva del pueblo se opera una contracción del mercado interno que repercute negativamente sobre el conjunto de la economía nacional. (...)

        4.2 Democracia sindical

El debate entre los trabajadores se desarrollará sin ingerencia alguna del Estado(...) El Poder Ejecutivo no reconocerá ningún derecho a la dirección de un sindicato que no nazca de a voluntad de los afiliados.

        4.3 Responsabilidad de todos los sectores

Los trabajadores deben resolver sus problemas en su propio seno, libres de cualquier interferencia estatal, partidista o patronal. El movimiento obrero es el único árbitro de su propio destino; no tiene dueños ni necesita tutores (...)Sabemos que los trabajadores organizados son uno de los motores fundamentales del progreso histórico y de esa conciencia nace, precisamente, la extraordinaria responsabilidad que les asignamos en este momento crucial de la vida argentina (...) Todos deben cumplir su parte en el proceso del desarrollo nacional.

Los empresarios deben mejorar la calidad de la producción, ganar nuevos mercados y regirse por estrictas normas de ética comercial par que la industria acreciente su prestigio el país y en el extranjero

Los técnicos y profesionales deben tener sentido social y nacional. Deben promover el mejoramiento del país y la explotación integral de sus recursos. Deben poner su capacidad e imaginación al servicio del progreso de la República.

Nuevas y fecundas posibilidades aguardan también a bastos sectores de clase media integrados por comerciantes, pequeños industriales y pequeños productores agropecuarios. El atraso económico del país repercute severamente sobre su condición espiritual y material. El desarrollo nacional, en cambio, abre las perspectivas e un alto nivel de vida para la población y crea nuevas demandas y nuevas oportunidades para los negocios, los talleres y las granjas de todo el país. El papel activo que estos sectores sociales pueden desempeñar, junto a trabajadores, técnicos

y empresarios, en la transformación económica nacional, redundará a la postre en su propio beneficio(...)


    5. BASES CULTURALES DEL DESARROLLO NACIONAL

        5.1 Política educacional 

        5.2 Vida moral y bienestar social 


    5. BASES CULTURALES DEL DESARROLLO NACIONAL

El progreso económico y social sólo será fecundo si sirve al desarrollo espiritual del país. Pero, a su vez, el desarrollo nacional reclama que la formación humana y las creaciones culturales de los argentinos se afirmen en la concreta realidad del tiempo y del lugar en que vivimos y sean, también, expresión de los anhelos del pueblo. La realización de estos objetivos incumbe sólo en pequeña parte al gobierno, puesto que todos obra de creación puede surgir, únicamente, del seno del pueblo, pero deberán agotarse todos los medios para crear las condiciones propicias.

        5.1 Política educacional

Dentro de estas condiciones , la política educacional constituye un elemento fundamental. En esa materia , el estado deberá cumplir con los deberes que prescribe la Constitución sobre la libertad de aprender y la libertad de enseñar. Todo argentino debe tener asegurado el acceso a la educación y el derecho de elegir, para sí o, como padre, para sus hijos el tipo de enseñanza que prefiere. La salvaguardia de estos derechos es esencial, porque la imposición obligatoria de un espíritu determinado en la enseñanza constituye un avance peligroso en el ámbito sagrado de las conciencias.

El Poder Ejecutivo está hondamente preocupado por la educación del país. Sabemos que la injusticia social, el atraso en el orden económico y la incapacidad técnica son males agravados por antiguos errores en el orden educacional, que consideramos indispensable reparar.

En primer lugar, la educación, en sus tres ciclos, no debe ser privilegio de determinado sector social, sino derecho de todo el pueblo argentino. Para que tal derecho sea efectivo no basta la mera declaración de propósitos. Deben adoptarse medidas concretas que permitan transformar en realidad ese deseo.

Deberá destinarse buena parte de los recursos del Estado a la enseñanza, para la construcción de nuevos edificios, la dotación de material científico y pedagógico, el mejoramiento de las remuneraciones del personal docente y la provisión de medios destinados a la población escolar y estudiantil.(...)

El gobierno asegurará la autonomía universitaria y prestará a las universidades la ayuda que corresponde, a fin de que estos institutos de cultura superior puedan cumplir con sus funciones específicas y promover el progreso científico y tecnológico que el país reclama con urgencia. Las universidades podrán convertirse así en instrumento de renovación y progreso espiritual y material del pueblo argentino.

        5.2 Vida moral y bienestar social

Este proceso exige también la plena vigencia de los valores morales. Sabemos que la moral no se impone por decreto. Es un modo de vida, un clima que impregna todo el quehacer humano. La República anhela vivir una auténtica vida moral.

La ley sancionará severamente a quienes violen las normas que aseguran la pureza en el ejercicio de la función pública.

El progreso del país no será seguido por la corrupción administrativa ni por el resquebrajamiento de las bases éticas de nuestra sociedad. En este sentido apelamos a la responsabilidad de los órganos de difusión.

Para que las fuerzas del espíritu, del trabajo y de la moral se desarrollen plenamente, es necesario cuidar de la salud y el bienestar del pueblo. Nuestra medicina asistencial, tan buena en sus aspectos personales debe llegar organizada hasta el último rincón del país y hasta el más humilde sector social, en igualdad de posibilidades y de eficiencia para todos. La grave crisis de viviendas debe ser conjurada en sus aspectos más urgentes, estableciéndose las basas para que toda familia pueda disponer de una alojamiento decoroso. No podríamos reclamar energías y avanzar con un pueblo debilitado por las enfermedades y los vicios, por la mala alimentación, la mala vivienda o la inseguridad. El Poder Ejecutivo propiciará planes que aseguren bienestar, seguridad y asistencia social. Desde la niñez hasta la vejez nuestra mano solidaria concurrirá a asegurar el bienestar el bienestar del cuerpo y del espíritu para que la Argentina sea el rico patrimonio de un pueblo feliz.

    6. FUERZAS ARMADAS Y DESARROLLO NACIONAL

Hemos hablado de las instituciones políticas, económicas, sociales y culturales. Quiero referirme ahora a las Fuerzas Armadas de la Nación.

Como Jefe Supremo de la Nación el Presidente no hará política. 

No habrá partidismo en la función pública ni en las Fuerzas Armadas. Ello no significa que las Fuerzas Armadas se desentiendan de los problemas nacionales y populares. Las queremos al servicio de la Nación u no como una guardia pretoriana del Presidente. Por su obediencia a la Constitución, a la ley y a los reglamentos, en las Fuerzas Armadas no habrá otros méritos de los que resulten de la capacidad profesional y de la vocación republicana. Nadie tendrá derecho a apartarse del cumplimiento del deber. En nombre de la jerarquía legítima que la ley establece, el Poder Ejecutivo discernirá y hará respetar los grados alcanzados en la carrera de las armas. En nombre de la disciplina, no habrá otra autoridad que la dispuesta por la ley ni otra orden que la que emane legalmente del superior jerárquico. En la Fuerzas Armadas no puede haber grupos, logias ni fracciones. La política partidista está totalmente excluida. Para los militares, como cuerpo, el único partido es la nación.(...).

Las Fuerzas Armadas argentinas son parte de la nacionalidad, de sus ideales y de sus intereses. Así las concibieron los grandes patriotas que forjaron sus cuadros. Así las quiere el pueblo en cuya entraña se nutren.

    7. LA ARGENTINA EN EL MUNDO

        7.1 Política internacional

    7. LA ARGENTINA EN EL MUNDO

La República Argentina es una nación soberana. La constituye, en un ambiente geográfico definido, un pueblo consciente de su comunidad de destino, con una historia que alienta este presente y nos empuja hacia el porvenir. Tenemos voluntad y decisión de continuar construyendo la Nación. Lo haremos, lenta o rápidamente, pero lo haremos.

Esta voluntad creadora es la misma que impulsa a los pueblos hermanos de Latino América. Juntos nacimos a la vida independiente y juntos debemos lanzamos a la conquista de nuestra realización. América Latina es mucho más que un conjunto de naciones unidas por la geografía, por la historia, por las instituciones y por la fe. América latina es un destino común y una empresa común de redención humana.

Esta comunidad que integramos los pueblos latinoamericanos se asienta sobre un continente que es una unidad en su expresión geográfica y en sus raíces históricas y que está unido también, por un común anhelo de realización democrática. Pero ello no puede hacernos ignorar el hecho de la desigualdad que se manifiesta, con dolorosa evidencia, entre el progreso y el bienestar alcanzado por una parte de América, y el atraso y la miseria en que viven sumidos millones de seres en la otra parte de América, en nuestra América.

Nuestra primera obligación como americanos es velar por la suerte de estos seres y lograr que ellos gocen los mismos niveles de progreso espiritual y material alcanzados en otras latitudes. Sólo entonces, cuando la comunidad de la geografía, de la historia y del ideal se integren con la similitud del progreso económico, social y desarrollo espiritual, sólo entonces cabrá afirmar la existencia de una cabal unidad continental.

También es cierto que históricamente pertenecemos al mundo cultural de Occidente, que para nosotros no es condición de antagonismo. Por el contrario, nos sentimos herederos del legado espiritual basado en el reconocimiento de la condición sagrada y de la capacidad creadora de la persona humana. Por eso, precisamente porque somos hijos de Occidente, nos sentimos parte de la comunidad universal de los pueblos y sentimos como nuestras las luchas que se liberan por la libertad y el progreso en todos los rincones de la tierra..

Por todo ello podemos afirmar que la Argentina actuará en el mundo movida por su vocación autóctona de ser una gran Nación, e impulsada también por su vocación ecuménica de servir a la causa de todo el género humano.

        7.1 Política internacional

(...) Las relaciones con los países hermanos de Latino América deberán ser llevadas a un plano de completa identificación, especialmente en lo que se refiere a los países limítrofes. Debemos concluir con los pequeños problemas de límites y abocarnos a la concertación de acuerdos tan amplios como sea posible, tendientes a impulsar el desarrollo y la integración económica dentro de cada uno de los países. Para que Latino América sea una poderosa comunidad de naciones es indispensable que cada una de ellas alcance la mayor prosperidad posible, pues el desarrollo de cada nación latinoamericana permitirá acelerar el desarrollo de las demás (...)

Argentina deberá comerciar con todas las naciones de la tierra, sin discriminaciones y sin inmiscuirse en los problemas internos de otros países. El comercio ha sido, históricamente, un vínculo de unión entre los pueblos y puede cumplir (...) un extraordinario papel como factor de integración mundial.

Fieles a la concepción moral que ordena observar una misma conducta en la relaciones entre los hombres y entren los pueblos, cumpliremos todos los compromisos que el país tiene legalmente contraídos. Ello no resultará, pues, de una imposición externa, sino de una consciente y voluntaria decisión del pueblo argentino. En nuestras relaciones buscaremos siempre las vías más expeditivas y el trato más directo, que es la manera como se entienden los pueblos cuando están echando, con optimismo y esperanza, los cimientos de un mundo nuevo.


8. EN MARCHA HACIA EL FUTURO

8. EN MARCHA HACIA EL FUTURO

Nos aguarda una inmensa tarea, Tenemos que librar una lucha sin cuartel contra el atraso, el estancamiento, el desánimo y la desesperanza. Tenemos que extirpar hasta sus raíces la ignorancia, la miseria, la enfermedad y el miedo al futuro. Tenemos que aplicar toda nuestra fuerza y toda nuestra inteligencia para levantar a este país y lanzarlo hacia adelante. Habrá que construir puentes, diques, caminos, oleoductos, usinas y fábricas sobre toda la República. Habrá que volcar tractores, equipos electrógenos, talleres y máquinas agrícolas sobre todos los campos. Tendremos que multiplicar los camiones, los vagones, las locomotoras. Las alas argentinas surcarán todos los cielos y la bandera de la patria flameará sobre todos los mares como una mensajera de progreso. Tendremos que movilizar todas las energías y todos los recursos. El destino nos ha lanzado un desafío y el pueblo argentino lo ha aceptado. Tenemos que vencer, porque esta lucha sin cuartel la hemos de librar en nombre de la justicia y de la libertad.

En esta gigantesca movilización, el único protagonista será el pueblo argentino En ella no habrá conductores sino intérpretes de una voluntad multánime, que ha encontrado la hora propicia para su realización. El destino nos ha dado la tremenda responsabilidad de ocupar el primer rango de esta columna que hoy se pone en marcha. Tenemos plena conciencia que apenas somos instrumentos de una decisión colectiva, pero asumimos la plenitud de los deberes y responsabilidades que ello impone. Apelamos a las reservas morales de la patria para que nos infundan su fe y su tenacidad, para que nos guíen y nos auxilien.

Pedimos a Dios que nos conceda la fuerza necesaria para enfrentar y vencer todos los obstáculos, para tener serenidad, decisión y energía frente a las más graves dificultades, para tener capacidad y equilibrio para ser justo.

Pedimos a Dios que nos infunda la sagacidad que nos permita reconocer la mayor sabiduría e los demás y utilizarla al servicio del país.

Pedimos a Dios que nos otorgue la bondad para amar al prójimo, capacidad para inspirar confianza y humildad para reconocer nuestros propios errores.

Quiera Dios iluminar a Vuestras Honorabilidades, y guiar a este gran pueblo argentino que merece paz, libertad y progreso , por el camino de su felicidad y su grandeza. Pero también el pueblo no esperarlo todo de la Providencia y decidirse a enfrentar el porvenir con ánimo resuelto y esperanzado corazón.


sábado, 10 de octubre de 2020

Artículo 14 bis de la Constitución Nacional: su modificación.


El artículo 14 bis de la Constitución Nacional se origina por la necesidad de derogar toda norma que tuviera la firma implícita de Juan D. Perón. Pero aunque la Constitución del 49 fue derogada y la de 1853 restablecida, era imposible retrotraer de su positivización a los derechos laborales.

Es por esto que los militares llamaron a una reforma constitucional en 1957, en la que se incorporó tal como lo conocemos hoy al “Artículo 14 bis”.

La redacción de tal artículo se le atribuye al dirigente radical Crisólogo Larralde, quien en tres párrafos intentó resumir la mayoría de los novedosos derechos consagrados en la Constitución derogada.

Voy a transcribir el 14 Bis para después proceder a realizar el análisis y la modificación que estimo sería necesaria para corregir el estado de derecho que otorga el artículo actualmente.

Constitución Nacional:

Artículo 14 bis.

    • El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial.    

    • Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga. Los representantes gremiales gozarán de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo.    

    • El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna.

Análisis del primer párrafo.

En el primer párrafo hay una linea que deseo analizar y que expresa: ...”participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección”.  

Veamos: el principio protectorio es aquel que, a fin de nivelar desigualdades, establece un amparo preferente a una de las partes, busca garantizar derechos mínimos a favor de la parte más débil en la relación. Su objetivo es el respeto de la dignidad de la persona. Es un fundamento del Derecho del Trabajo pues impide que la desigualdad de poder entre el trabajador y su empleador conduzca a la explotación del primero. Este principio parte de una hipótesis de desigualdad (explotador-explotado), sin embargo hay que contemplar que el principio choca con el principio de la propiedad privada. Según la filosofía, la propiedad privada es un derecho que tienen los individuos y que surge del fundamento que determina que el ser humano es un ser que “tiene” por naturaleza; lo cual significa que es un individuo capaz de transformar la materia: “los individuos no se limitan a usarla, sino que crean nuevos valores hasta entonces inexistentes”. 

El empleador, que por lo general es un empresario, un individuo que emprende, para lograr un objetivo, que visto desde la óptica del principio de la propiedad privada es un individuo que crea a partir de una materia nuevos valores inexistentes, crea valor. Es por ello que ese valor creado le pertenece, y mientras no sea juzgado como un plus valor, el empleado no tiene porque participar de las ganancias de la empresa del empleador, como tampoco en el control de la producción, porque ambas cuestiones son privativas de la libertad del dueño de la empresa, emprendedor, etc. Lógicamente que la decisión de compartir su acervo privado queda en manos del dueño de esa propiedad, como también la posibilidad de que el empleado colabore en la dirección empresarial, si así lo dispone la dirección ejecutiva. Pero no debe ser una atribución constitucional de los empleados, bajo ningún punto de vista.

Análisis del segundo párrafo

El acto de delegación de poder, es un tema muy complejo, porque debería estar estipulado en la redacción del artículo, o sea, que condiciones particulares tiene que tener el individuo al que se le delga dicho poder (debería existir un orden de mérito para esto), y no está estipulado en el artículo analizado. 

Por otro lado, tampoco se analiza bajo que ámbito de mercado y condiciones nacionales se pueden concertar convenios colectivos de trabajo. No nos olvidemos  que el Convenio Colectivo de Trabajo es un contrato entre los sindicatos de un determinado sector de actividad y el empleador, que regula las condiciones de trabajo (salarios, jornada, descansos, vacaciones, licencias, capacitación profesional, etc). En este sentido la norma no es clara y cualquiera que no sea idóneo para ejercer el poder, puede concertar convenios colectivos, coaccionando en el momento que le parezca conveniente.

Por otra parte, que los representantes gremiales “gocen de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo”, implica que en un ámbito de falta definición del perfil de carácter incorruptible que debe tener el representante sindical, los plenos poderes para negociar pueden inducir perfectamente a un hecho de corrupción de escala considerable. Solo hay que repasar los hechos históricos de los últimos setenta años.

Análisis del tercer párrafo

Que el estado indique que otorgará los beneficios de la seguridad social, implica que se esta arrogando (obligando) la facultad exclusiva de manejar la seguridad social...como le plazca. Esto quiere decir que en nombre de dicha facultad, el estado podrá emitir, por ejemplo,  cuanto dinero sea necesario para cumplir con la autodeterminación de otorgar los beneficios que estime necesario. Volvemos a lo mismo: si el perfil del gobierno es el de un conjunto de individuos cuyo único objetivo es coptar a un conjunto de electores para perpetuarse en el poder, puede por medio de este mecanismo, lograr el objetivo que persigue. Y esta atribución que confiere la norma del 14 Bis, es uno de los pilares en que se basan los gobiernos populistas, para poder desarrollar sus políticas de esclavización de los individuos en la sociedad y mantenerlos bajo el ala del estado que siempre termina quebrado, pero siempre es protector, (tiene un contenido psicológico de heroísmo). 

Curiosamente estas mejoras de carácter social citadas en al artículo, tienden a generar un conjunto de ciudadanos dependientes de las políticas de estado (el caso de los subsidios), mientras tanto la constitución por otro lado establece que toda persona tiene derecho a la educación, la que debe estar inspirada en los principios de libertad, moralidad, y solidaridad humana. 

Así mismo tiene el derecho de que, mediante esta educación, se lo capacite para lograr una digna subsistencia, en mejoramiento del nivel de vida y para ser útil a la sociedad. ¿Entonces en que quedamos?: educamos y hacemos personas libres (Art 14; Art31), o,  ¿utilizamos vilmente el artículo 14 bis y permitimos que el gobierno populista genere esclavos que le permitan perpetuarse y hacer tropelías cuyo costo lo pagarán las generaciones que vengan?.

Es por esto que creo que en estas condiciones, hay que urgentemente modificar, acotar y mejorar el artículo 14 bis de las Constitución Nacional así esto no sucede.

 




domingo, 27 de septiembre de 2020

PROGRESISMO EN ARGENTINA: ¿SI O NO?

 Serment du Jeu de Paume fue un compromiso de unión presentado el 20 de junio de 1789 entre los diputados del Tercer Estado para no separarse hasta dotar a Francia de una Constitución haciendo frente a las presiones del rey de Francia Luis XVI.


Introducción: el origen de la izquierda y la derecha

La división izquierda-derecha tiene una fecha de nacimiento dudosa. Todos la sitúan en las primeras semanas de la Revolución Francesa, pero no todos coinciden en cuanto al día. Hay un primer grupo de autores que ubica el origen de la expresión el 28 de agosto de 1789.

Modelo 28 de agosto

Los políticos estaban debatiendo sobre el derecho a veto del Rey en las decisiones que tomase la Asamblea y surgieron tres grupos. Uno que estaba a favor que el monarca pudiera tumbar las decisiones de la Asamblea. Otro que estaba en contra y que contemplaba la opción del veto suspendido, que impedía al Rey derogar las decisiones de la Asamblea durante una o más legislaturas. Y, por último, un grupo de indecisos. Fue en la sesión del 28 de agosto de 1789, es decir, ya constituido el tercer estado como Asamblea Nacional cuando (acaso por analogía con la Cámara de los Comunes, en la que el partido en el poder se sienta siempre a la derecha, dejando la izquierda para la oposición) los partidarios del veto real absoluto se pusieron a la derecha y los que se atenían a un veto suavizado, o nulo, a la izquierda. Esta “geografía de la Asamblea” como decía Mirabeau ya el 15 de septiembre de 1789, se mantuvo.

Modelo 11 de septiembre

Al parecer sucedió en Versalles. Los políticos estaban debatiendo sobre el derecho a veto del Rey en las decisiones que tomase la Asamblea y surgieron tres grupos. Uno que estaba a favor que el monarca pudiera tumbar las decisiones de la Asamblea. Otro que estaba en contra y que contemplaba la opción del veto suspendido, que impedía al Rey derogar las decisiones de la Asamblea durante una o más legislaturas. Y, por último, un grupo de indecisos. Cuentan que para facilitar el recuento (pues votaban a mano alzada) las distintas tendencias se repartieron el espacio de la Asamblea. Hay quien dice que fue para facilitar el diálogo entre los partidarios de una y otra opción. El caso es que a la derecha del presidente se colocaron los que estaban a favor del veto real, a la izquierda los que estaban en contra y en el centro los indecisos. Después de este reparto, los franceses de la época no bautizaron las distintas tendencias como izquierda o derecha, sino como «la montaña» (izquierda), «la llanura» (derecha) y «la marisma» (los indecisos que ocuparon el centro de la sala).

Derecha, Izquierda, Centro: ¿para qué?

En realidad, el hecho de haber tomado partido hacia un lado u otro, escondía algo mas que el veto o no del rey. La pregunta que me haría en todo caso es ¿Qué defendía cada ideología?

Historia de la sentada

– A la izquierda del presidente se sentaron los partidarios de una nueva constitución. Entre ellos estaba, desde el primer día, Robespierre. Estos eran partidarios del veto nulo o suspendido, es decir, de impedir que el Rey pudiera tumbar las decisiones de la Asamblea.

– En el centro de la Asamblea se situaron los indecisos (o moderados, según otras publicaciones). Estos no tenían una postura definida en torno al papel del Rey.

– A la derecha del presidente se situaron los defensores del poder real. Estaban a favor de que el monarca pudiera vetar las decisiones de la Asamblea Nacional. Este grupo lo formaron absolutistas convencidos, gente de la Nobleza y el clero principalmente.

El Progresismo hacia la izquierda

Obviamente que, en estos hechos históricos, tenemos la punta del hilo conductor que nos lleva al Progresismo actual, que es lo que pretendemos analizar.

¿Cómo se traduce basalmente la idea original de los detractores de la izquierda?. Se traduce en valores de progreso, igualdad jurídica (social), respeto a lo nacional e internacional, autóctono, solidaridad, insubordinación, secularismo, el derecho de autodeterminación y la justicia social mediante una economía planificada (izquierda política). El progreso es un concepto que indica la existencia de un sentido de mejora en la condición humana y que sean mejores personas. Igualdad social es la característica de aquellos estados en los que todos sus individuos o ciudadanos sin exclusión, alcanzan en la práctica la realización de todos los derechos humanos, fundamentalmente los derechos civiles y políticos y los derechos económicos, sociales y culturales necesarios para alcanzar una verdadera justicia social. Solidaridad se refiere al sentimiento y la actitud de unidad basada en metas o intereses comunes; es un término que se refiere a ayudar sin recibir nada a cambio con la aplicación de lo que se considera bueno. Así mismo, se refiere a los lazos sociales que unen a los miembros de una sociedad entre sí. Algunos sociólogos introdujeron definiciones específicas de este término. Entre ellos, uno de los más famosos fue Émile Durkheim. Insubordinación es el acto de un subordinado que deliberadamente desobedece el orden legal, y que típicamente, es un delito sancionado en las organizaciones jerárquicas. Secularismo es aquel pensamiento o actuación que es perteneciente o relativo a la vida, estado o costumbre del siglo o mundo y, por tanto, que no tiene órdenes clericales y es ajeno a las prácticas y usos religiosos. El derecho de libre determinación de los pueblos, más conocido como derecho de autodeterminación, es el derecho de un pueblo a decidir sus propias formas de gobierno, perseguir su desarrollo económico, social y cultural, y estructurarse libremente, sin injerencias externas y de acuerdo con el principio de equidad. La libre determinación está recogida en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, aunque no en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. También numerosas resoluciones de la Asamblea General de la ONU hacen referencia a este principio y lo desarrollan: por ejemplo, las resoluciones 1514 (XVI) o 1541 (XVI), relativas al derecho de autodeterminación de los pueblos coloniales. Es un principio fundamental del Derecho internacional público y un derecho de los pueblos, que tiene carácter inalienable y genera obligaciones erga omnes para los Estados. Incluso, de acuerdo con muchos autores, la libre determinación ha devenido norma de ius cogens. La ONU afirma que este derecho solo se puede aplicar a territorios sin autogobierno y que tengan motivos históricos.

El Conservadurismo hacia la derecha

Los detractores de la derecha, en cambio, pensaban que el formalismo era el camino mas valorable. Ellos ponen énfasis en los valores de autoridad,​ identidad nacional, orden, seguridad, militarismo, tradición, religión, conservadurismo, libertad económica. La autoridad es el privilegio de primacía que se reconoce en la influencia. Por ejemplo, la de un individuo sobre el statu quo de un colectivo. Tal privilegio se concibe 'motu proprio', asignado o designado. La autoridad también es el prestigio meritorio de una persona u organización en su calidad o competencia sobre cierta materia. La identidad nacional se basa en una condición social, cultural y territorial. Es la identidad basada en el concepto de nación, es decir, el sentimiento de pertenencia a una colectividad histórico-cultural definida con características diversas, rasgos de cosmovisión definidos con mayor o menor localismo o universalismo, costumbres de interacción, organización social y política. La identificación con una nación suele suponer la asunción, con distintos tipos y grados de sentimiento de las formas concretas que esas características toman en ella. Se da simultáneamente a otras identidades individuales o identidades colectivas basadas en cualquier otro factor, asumiéndolas, superponiéndolas, ignorándolas o negándolas. Suele tomar como referencia elementos explícitos tales como símbolos patrios, símbolos naturales y signos distintivos. Orden es la propiedad que emerge en el momento en que varios sistemas abiertos, pero en origen aislados, llegan a interactuar por coincidencia en el espacio y el tiempo, produciendo, mediante sus interacciones naturales, una sinergia que ofrece como resultado una realimentación en el medio, de forma que los elementos usados como materia prima, dotan de capacidad de trabajo a otros sistemas en su estado de materia elaborada. Seguridad cotidianamente se puede referir a la ausencia de riesgo o a la confianza en algo o en alguien. Sin embargo, el término puede tomar diversos sentidos según el área o campo a la que haga referencia en la seguridad. En términos generales, la seguridad se define como "el estado de bienestar que percibe y disfruta De el ser humano ..... Una definición dentro de las ciencias de la seguridad es "Ciencia interdisciplinaria que está encargada de evaluar, estudiar y gestionar los riesgos que se encuentra sometido una persona, un bien o el ambiente". Se debe diferenciar la seguridad sobre las personas, la seguridad sobre el ambiente, la seguridad en ambiente laboral, etc. Militarismo es la ideología según la cual la fuerza militar es la fuente de toda la seguridad. En su forma más leve se postula a menudo con argumentos muy variados, para justificar la preparación militar de una sociedad, todos los cuales tienden a asumir que la paz a través de la fuerza es la mejor o única forma de conseguir la paz. Tradición es cada una de aquellas pautas de convivencia que una comunidad considera dignas de constituirse y mantenerse de generación en generación. Después de esto sigue como una parte integral de sus usos y costumbres y se mantiene para que sean Aprendidas por Las nuevas generaciones, como parte indispensable del legado cultural. La tradición suele versar genéricamente sobre el conocimiento y También sobre principios o fundamentos socioculturales selectos, que por considerarlos especialmente valiosos o acertados se pretende se extiendan al común, así unas generaciones los transmitirán a las siguientes a fin de que se conserven, se consoliden, se adecuen a nuevas circunstancias. También se llama 'tradición' a los patrones QUE pueden formar idiosincracias, como las tradiciones: egipcia, griega, romana, etc. El cambio social altera el conjunto de elementos que forman parte de la tradición. Religión suele definirse como un sistema cultural de determinados comportamientos y prácticas, cosmovisiones, éticas, textos, lugares sagrados, profecías u organizaciones que relacionan la humanidad a elementos sobrenaturales, trascendentales o espirituales. Conservadurismo es el conjunto de doctrinas, corrientes, opiniones y posiciones, generalmente de centroderecha y derecha, que favorecen las tradiciones y que son adversas a los cambios políticos, sociales o económicos radicales, oponiéndose al progresismo. En lo social, los conservadores defienden valores familiares y religiosos. Libertad económica es un concepto ideológico, aplicado al campo de la economía de mercado, que proviene del liberalismo económico. En su formulación clásica, por Adam Smith, se justifica por la concepción del ser humano como un individuo cuya única motivación es «huir del dolor y buscar el placer» (hedonismo), lo que le hace conducirse como empujado por una mano invisible hacia el bien común cuando se le deja en libertad.  

Apuntando al progresismo actual

Si agregamos a la postura antigua de la izquierda un cierto pragmatismo político, nos encontramos con el progresismo político. Este término está fuertemente vinculado con las luchas de diversos colectivos sociales contemporáneos como el feminismo, la sexodiversidad o la ecología, que velan por un continuo estado de reformas y aperturas en el tejido de la sociedad para hacerlo más incluyente y democrático. Su principal planteamiento tiene que ver con la necesidad de que el Estado garantice la igualdad de condiciones sociales y económicas entre los ciudadanos, para que sea su desempeño individual y no los beneficios heredados los que decidan su destino y su lugar en la sociedad. Así, la desigualdad social estaría determinada nada más que por el esfuerzo humano. El progresismo aspira a una pluralidad y diversidad en la que todos los colectivos sociales y actores políticos que aspiran por hacerse oír en el concierto de la sociedad, tengan cabida. Esto significa que el progresismo ha de ser democrático y diverso, variopinto en su constitución y respetuoso de la igualdad en sus preceptos. El progresismo plantea la necesidad de cambios constantes en la sociedad, que impulsen el progreso en materia social, política y económica, empujando cada vez más hacia la constitución de un ideal de pluralismo y diversidad. El progresismo se distingue de los movimientos revolucionarios en que aspira a implementar fórmulas y métodos que hayan funcionado y que mediante hechos puedan probarse, en lugar de abrazar ideologías o aspirar a la realización de utopías que a menudo ofrecen la igualdad y la libertad como posibilidades separadas. El progresismo está dispuesto a romper con los cánones de lo establecido (el statu quo) y abrazar lo nuevo como un valor de por sí. En este sentido se ubica a la vanguardia de las sociedades.  No hay, sin embargo, un único progresismo, sino un conjunto de ellos. Esto significa que bajo la misma bandera pueden hallarse, por ejemplo:

La “Nueva Izquierda” europea, no necesariamente marxista, que persigue una sociedad laica, liberal, sostenible y de mayor financiación pública a la educación y la salud.

Las distintas corrientes políticas latinoamericanas, a menudo contradictorias entre sí, que van desde el peronismo argentino a movimientos ecologistas, anti imperialistas, feministas, e incluso de socialismo marxista. Las ramas de izquierda del Partido Demócrata estadounidense, ávida de cambios en lo político y lo económico, a la vez que sectores mucho más vanguardistas que aspiran a la ruptura del sistema de dos partidos que hay en el país.

Los debates del progresismo

A pesar de sus diferencias, el progresismo a grandes rasgos sostiene su interés por algunas temáticas sociales y políticas polémicas, como son:

  • Legalización y regulación de ciertas drogas como la marihuana.
  • Despenalización y regulación de la prostitución.
  • Despenalización y regulación de la interrupción voluntaria del embarazo.
  • Visibilización y reconocimiento de las minorías étnicas, políticas y sexodiversas.
  • Matrimonio igualitario y protección a las parejas del mismo sexo.
  • Flexibilización de las doctrinas migratorias.

Últimas consideraciones

Como podemos observar, muchas de estas características antes mencionadas son temas cotidianos en el país desde hace ya un tiempo. El grave problema que trae aparejado, el hecho de producir los cambios permanentes que propone el progresismo político, es que debe tenerse siempre un cierto nivel cultural y económico, para que la naturaleza entrópica de este sistema filosófico no tienda a desbordarse en términos sociales.  También es muy importante aclarar que la máxima responsabilidad de aporte de recursos económicos, la tiene el estado, y eso genera no solo una aspereza para los sectores productivos privados, sino que motiva a generar en el estado un sinfin de distorsiones de impacto social y económico, que pueden derivar en procesos de corrupción, máxime en países como el nuestro donde las leyes se acatan parcialmente o directamente no se acatan.


LA NUEVA EDUCACIÓN INFORMAL EN EL CONTEXTO POLÍTICO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.

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